En el tercer trimestre crecieron a la vez en España el número de trabajadores y también el de desempleados: de julio a septiembre, el país gana 118.400 ocupados más y también 60.100 parados. Con esta evolución trimestral, el número total de trabajadores toca un nuevo techo histórico, hasta los 22,39 millones, mientras que el de desempleados queda en 2,61 millones, según los datos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Es la mejor cifra en un tercer trimestre desde 2007, antes de la Gran Recesión, pero el dato empeora respecto al trimestre anterior en 60.100 personas. Esta tendencia eleva la tasa de paro al 10,45%, un ligero aumento respecto al 10,29% del trimestre anterior. El volumen de trabajadores de este tercer cuarto del año significa la cifra más alta desde que hay registros, de la mano del aumento poblacional y también del crecimiento de la economía. El FMI anticipa que el PIB crecerá un 2,9% en 2025. “Estas cifras corroboran el dinamismo del mercado de trabajo, en el que la población activa aumentó hasta superar los 25 millones de personas por primera vez, con un incremento de 178.500 personas en el tercer trimestre, respecto al anterior”, subraya el Ministerio de Economía. Sin embargo, la generación de empleo en el tercer trimestre es inferior a la del año pasado, cuando se crearon 138.300 nuevos empleos, mientras que 2023 aportó 188.100 nuevos ocupados. Con una mirada más larga, el promedio de incremento de la ocupación en el tercer trimestre fue del 0,88% en la última década (sin contar los anómalos datos de 2020 y 2021 por la pandemia), frente a la subida del 0,53% en el último análisis del INE en la Encuesta de Población Activa (EPA). El tercer trimestre suele ser positivo para la creación de empleo por la resistencia del turismo en los meses analizados, de julio a septiembre. El anterior, de abril a junio, es aún mejor porque entonces se producen muchas de las contrataciones para encarar la temporada, patrón que se ha vuelto a repetir este año: del primer al segundo trimestre la ocupación creció en medio millón de personas, frente a los 118.400 nuevos ocupados incorporados del segundo al tercero.
Además de la tasa de paro, la EPA también distribuye el número absoluto de parados. Este trimestre crece la cifra de desempleados en 60.100 personas, hasta un total de 2,6 millones. A la vez que la ocupación toca techo histórico, la cifra de parados se sitúa en su nivel más bajo en un tercer trimestre desde 2007. En esta variable se aprecia un cambio de patrón en el tercer trimestre desde 2019, el último año antes de la pandemia. En los años previos, durante la etapa de recuperación tras la Gran Recesión, la cifra de parados caía en este periodo del año en torno a 200.000 personas de media. En 2019, pese a ser un buen ejercicio para el empleo, solo se contrajo en 16.200 personas. En 2022 y 2023 el balance fue incluso peor, con incrementos en el número de parado pese a que esos años acabaron aportando en torno a medio millón de nuevos empleos. En 2024 la cifra apenas se alteró, con una caída de 1.200 personas. Esta evolución del número de desempleados, junto al incremento de ocupados, resultan en una leve subida de la tasa de paro, del 10,29% de abril a junio al 10,45% de julio a septiembre. Es una evolución diferente a la del año pasado, cuando el paro bajó del 11,27% al 11,21%, pero sigue la línea de los dos años anteriores, en los que también creció levemente la proporción de parados en el tercer trimestre. Este guarismo sí mejora si se compara con la tasa de un año antes (11,21%) y aún más respecto a 2023, cuando era de un 11,89%.