¿Se ha acabado la desaceleración en EE.UU.?

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No cabe duda de que el principal factor que está afectando a la evolución reciente de la economía europea y, por tanto, a la española, es la velocidad y la duración del proceso de desaceleración experimentado por la economía norteamericana; siendo éste el factor que en mayor medida ha contribuido a reducir las expectativas de crecimiento económico a nivel mundial, tal como reflejábamos hace unas semanas.
Afortunadamente, la semana pasada se hicieron públicas las primeras estimaciones de evolución del gigante norteamericano y, “sorprendentemente” han sido bastante mejores de lo esperado, superando sensiblemente los nefastos datos de finales del pasado año. A la luz de estos datos, ya han empezado a aparecer comentarios y análisis sobre la rápida reacción de la economía americana a las medidas de política monetaria, y la nueva forma de evolución de la economía americana en “V” (caída fuerte y recuperación rápida)
Desde mi punto de vista, que ya he manifestado en otras ocasiones, ni el excesivo pesimismo estaba especialmente justificado, ni estaría ahora justificado el pronosticar el final de los problemas de la economía americana y el inicio de una nueva fase expansiva.
En primer lugar debemos ser conscientes que el dato recientemente publicado es un primer avance de resultados, que deberá ser revisado a finales de este mes, y que la magnitud promedio de estas revisiones se sitúa por encima del 1%. Dicho de otra forma, el 2% presentado en los resultados de avance podría convertirse en un 3% o en un 1%, lo que cambiaría, radicalmente, la interpretación de la senda de crecimiento.
Adicionalmente, los datos que habitualmente se manejan de los Estados Unidos, hacen referencia a la tasa de crecimiento intertrimestral anualizada, (es decir lo que crecería la economía americana en un año si todos los trimestres se comportaran como el último), frente a la tasa interanual que es la que habitualmente manejamos en Europa. En este sentido, si utilizamos la citada tasa interanual, por facilitar la comparación con los datos europeos, y españoles, tendríamos que decir que la economía americana continúa durante el primer trimestre del año su senda de desaceleración, desde el 3,4% del cuarto trimestre hasta el 2,7% de principios del presente año.
En resumen, la economía americana parece seguir su ritmo de ajuste, sin que haya, al menos de momento, síntomas de fuerte crisis, ni, por supuesto de rápida recuperación.