El fin del ciclo de recortes de tipos ya está aquí: los bancos centrales han estabilizado el precio del dinero y ya sólo falta la Fed

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El ciclo de recortes de tipos de interés por parte de los principales bancos centrales del planeta está dando sus últimos coletazos. En algunos casos, incluso, ya ha finalizado, o, terminó hace tiempo, como ha ocurrido en Japón, donde el banco central ya está en pleno ciclo de subidas del precio del dinero. La inflación está resistiéndose a estabilizarse en los niveles objetivo de los bancos centrales a lo largo de todo el mundo, y está haciendo que los señores del dinero adelanten el final de los recortes de tipos. Frente al Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón, el Banco de Suecia, el Banco de Noruega, el Banco de Canadá y el Banco de Australia, la Reserva Federal es el único organismo para el que se espera que los recortes continúen en los próximos meses… y está por ver, por que en los últimos días han surgido algunas voces en el seno de la Fed que defienden parar o frenar el recorte ante una inflación por encima de su objetivo.

En el mapamundi de los bancos centrales y sus tipos de interés, poco a poco está ganando terreno la oposición a seguir bajando el precio del dinero. Con contadas excepciones, estos organismos dieron comienzo a un ciclo de recortes de tipos en el verano de 2024, y después de más de un año de bajadas, han decidido que el proceso no da para más. La realidad es que la inflación, si bien se ha moderado, está siendo más tozuda de lo que se esperaba y, salvo en el caso del BCE, en el resto de jurisdicciones se mantiene por encima del objetivo generalizado del 2%, con una tendencia al alza en los últimos meses. Banco Central EuropeoEl ciclo de recortes de tipos del BCE empezó en junio del año pasado, y ha llevado el precio del dinero desde el 4%, hasta el 2%, en un proceso de recortes de 12 meses. En este periodo, el BCE ha conseguido alcanzar su objetivo, y ahora considera que, tanto la inflación actual, en el 2,2%, como las expectativas a futuro, ya encajan con su meta del 2%.

Después de tres reuniones consecutivas sin tocar los tipos, el mercado ya ha asumido que no habrá más recortes, al menos en los próximos 12 meses. Eso sí, la presidenta del organismo, Christine Lagarde, ha insistido en la reunión del pasado 30 de octubre en que no hay un camino predefinido para el futuro, y que ahora los riesgos están equilibrados en ambas direcciones: el próximo movimiento del BCE puede ser un recorte en el precio del dinero, o una subida, según cómo evolucione la situación macroeconómica.

En septiembre, tras confirmar el giro en el ciclo del banco central, Lagarde declaró: “Es mejor moverse despacio y de forma constante en una dirección, que moverse demasiado rápido y tener que cambiar el rumbo por el camino”. Banco de InglaterraEl caso del Banco de Inglaterra es el único en el que todavía los inversores descuentan un movimiento a la baja en los tipos relativamente rápido en el corto plazo: en los próximos seis meses esperan dos bajadas de 25 puntos básicos, pero la tendencia clara que está habiendo en la política del banco central británico es de un frenazo evidente en el proceso de recortes, que puede terminar llevando a los mercados a recalibrar sus expectativas.

El organismo que preside Andrew Bailey empezó a bajar tipos en agosto de 2024, y los ha recortado 125 puntos básicos, hasta verano de este año, cuando los ha dejado en el 4%. Desde su último recorte, ya encadena dos reuniones sin tocar los tipos, aunque la decisión ha sido muy ajustada entre los miembros del banco central que sí han votado por recortarlos y los que han optado por mantenerlos sin cambios. Sin embargo, la decisión final ha sido dejarlos estables, con un comunicado oficial del organismo: “El Banco de Inglaterra no tiene prisa por reanudar su ciclo de recortes de tipos”, aseguran.

El problema de fondo en el país es que la inflación está corriendo muy por encima del objetivo, en el 3,8% interanual, según la última lectura, del mes de septiembre, algo que preocupa a los miembros del banco central.

Banco de JapónEl caso de Japón también es especial. El ciclo de recortes, en su caso, terminó en 2016, en un proceso que había dado comienzo en 1991 para luchar contra la amenaza de la desinflación. Hasta 2024, el Banco de Japón mantuvo el tipo de interés en el -0,1% (fue el primero en establecer tipos negativos), y fue, en verano del año pasado, cuando empezó a subirlos, con tres incrementos que lo han llevado al 0,5% actual.

La inflación ha vuelto a aparecer en Japón después de décadas desaparecida, y ahora se mueve en el 2,9%, por encima del objetivo del banco central. Las expectativas de los inversores apuntan a que habrá dos subidas de tipos de 25 puntos básicos en los próximos 12 meses, para continuar peleando contra el repunte de los precios, y el propio banco central admite públicamente que el proceso de normalización, en su caso, de subidas de tipos, va a continuar.

Banco de CanadáEn Canadá todavía queda pendiente un recorte de tipos de 25 puntos básicos, en opinión de los inversores, después del recorte que los ha llevado desde el 5% hasta el 2,25%, en un proceso que empezó el verano pasado. La última bajada de tipos del Banco de Canadá, con Tiff Macklem a los mandos, fue en la reunión de octubre, y aunque se espere un último movimiento a la baja, hay señales claras de que el proceso está a punto de terminar: la inflación está empezando a repuntar, en septiembre tocó el 2,4%.

Banco de NoruegaEl Banco de Noruega es reticente a confirmar que el proceso de recorte de tipos ya ha terminado, pero cada vez hay más indicadores que apuntan en esa dirección. El organismo que preside Ida Wolden Bache ha sido el que más tarde empezó a bajar los tipos, en junio de 2025, y apenas los ha recortado 50 puntos básicos desde entonces. Sin embargo, la inflación ha vuelto a repuntar, en septiembre, hasta el 3,6%, y ha sembrado dudas entre los políticos monetarios.

En la reunión de este jueves el organismo no ha movido los tipos, y los mantiene en el 2,25%, y aunque reiteran que el proceso no se ha terminado, apenas esperan bajar el precio del dinero una vez cada año, de aquí a 2028. Todo dependerá de lo que permita la inflación.

Banco de SueciaEl organismo que preside Stefan Ingves bajó los tipos desde mayo de 2024 hasta septiembre de este año, en 8 movimientos que recortaron 225 puntos básicos los tipos, hasta el 1,75% actual. Fue entonces, en septiembre, cuando el organismo admitió que “el ciclo de bajadas podría haber concluido”, lanzando un mensaje de cautela para el futuro. La gran amenaza es la inflación, que en octubre subió, en el caso de la subyacente, hasta el 2,8%, algo que ha preocupado a los miembros del banco central. Ahora, los inversores descuentan que los tipos no se moverán, al menos en el medio plazo.

Banco de AustraliaEn Australia, como en casi todas las demás economías, el IPC está siendo tozudo y no se ha conseguido estabilizar en el objetivo del banco central. El dato del tercer trimestre muestra un repunte hasta el 3,2% interanual y, después de un ciclo de recortes que ha llevado los tipos desde el 4,35%, en diciembre de 2024, hasta el 3,6% actual, el mercado ya sólo espera una última bajada, en algún momento de la primera mitad de 2026.

Reserva FederalHay una excepción en el universo de los bancos centrales que han tocado suelo con los tipos, o están cerca de hacerlo, y es de peso: la Reserva Federal. El banco central estadounidense bajó los tipos en septiembre de 2024, 50 puntos básicos, y otros 50 entre noviembre y diciembre de ese año. Después de varios meses sin tocar el precio del dinero, por temor a que las políticas de Donald Trump impulsasen la inflación en Estados Unidos, el banco central ha reanudado en septiembre el proceso de recortes, y ha bajado los tipos 50 puntos básicos desde entonces, la última vez, en la reunión de la semana pasada.

Sin embargo, y a pesar de que los mercados todavía descuentan un recorte de tipos de 100 puntos básicos en los próximos 12 meses, el encuentro de octubre también dejó algunas señales que plantean la posibilidad de que el ciclo de recortes de tipos no sea tan agresivo como se esperaba, o tan largo: lo más destacable de la reunión fue el tono hawkish de Jerome Powell, presidente de la Fed, quien admitió en la rueda de prensa que la bajada de tipos de diciembre “está lejos de ser una conclusión resuelta”.

Powell admite que hay un debate abierto entre los miembros de la Fed, y aunque esta diferencia de opiniones le parece enriquecedora, la realidad es que complica las decisiones que pueda tomar el banco central en los próximos meses.

Hay miembros, como Stephen Miran, el hombre fuerte de Trump en la Fed, que pretenden bajar los tipos con agresividad, y votó por un recorte de 50 puntos básicos en la última reunión, además de Lisa Cook, quien, sorprendentemente, parece alineada con la necesidad de recortar los tipos en diciembre. Sin embargo, otros miembros parecen compartir las preocupaciones que hay sobre la inflación en el resto del mundo, y consideran que el frenazo que se está produciendo en el empleo en Estados Unidos es mucho menos preocupante que la inflación, que se resiste a caer hacia el objetivo del banco central.

En este frente se encuentran nombres como Austan Goolsbee, presidente de la Fed de Chicago, Lorie Logan, de la Fe de Dallas, Beth Hammack, de la Fed de Cleveland y Jeffrey Schmid, presidente del organismo de Atlanta.