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13 de junio de 2008

Expansión.com

El colapso de las carreteras puede dejar a más de 22.000 trabajadores en la calle

La industria apaga los motores. Los ‘stock’ se han agotado y la producción se acumula en las grandes factorías. La huelga ha parado ya 26 multinacionales. Quince de ellas realizarán expedientes de regulación de empleo aunque se resuelva el parón.

La crisis del transporte sigue sumando noticias negativas a la, según el Gobierno, “desaceleración transitoria” de la economía. El colapso de las principales carreteras y centros logísticos de España ha apagado los motores de la industria. Los stock de componentes y materias primas de muchas fábricas se han agotado y la producción se agolpa en los almacenes.

Saica, una de las principales papeleras de España, paró sus cuatro plantas zaragozanas ayer por primera vez en 65 años. Pero éste es sólo un ejemplo más de los efectos colaterales de una huelga de camioneros que está salpicando a todos los agentes económicos.

Hasta ayer, 30 grandes fábricas han tenido que parar sus cadenas de producción, afectando a empresas como BSH; Pikolín; Renault; Citröen; Ford; Seat; Campofrío; Volkswagen; Nissan; Yamaha; Irizar; Fagor; Mercedes Benz; Sidenor; Puleva; Vega Mayor; Incarlopsa; Sharp; SAICA; IAC; Michelín; Orona; IVECO; Bridgeston; Sidenor; Santana. Y, al menos, quince de ellas tienen previsto ya iniciar expedientes de regulación de empleo que, en total, dejarán sin trabajo temporalmente a más de 22.000 personas.

Las patronales consultadas por EXPANSIÓN aseguran que la situación puede agravarse en los próximos días, ya que las empresas que sí han podido funcionar durante esta semana, almacenan ahora una sobreproducción de bienes que necesita salir al mercado lo más rápido posible.

Por eso, antes de que llegue la normalidad, los expedientes de regulación de empleo temporal podrían extenderse en sectores como el de la industria pesada, el papel, electrodomésticos, bienes de equipo e industria auxiliar de otros grandes sectores, como el del automóvil.

La huelga del transporte supone otro mazazo para el mercado laboral, que en mayo generó 15.000 desempleados más. “Es un mal dato, pero no espectacular”, aseguró entonces el vicepresidente económico, Pedro Solbes.

Junio, en cambio, lleva camino de impresionar más al ministro de Economía, porque las listas del paro, que han sumado en el último año 380.000 personas, engordarán temporalmente con los expedientes de regulación de empleo que está provocando la huelga del transporte. A todo esto, hay que sumar unas pérdidas diarias aproximadas de más de 500 millones de euros –ver EXPANSIÓN de ayer–.

El bloqueo logístico ha afectado principalmente a los sectores que producen, just in time, es decir, aquéllos que trabajan con un stock de mercancias muy pequeño y una salida al mercado de productos continuada. Éste es el caso, por ejemplo, de la automoción, que representa el 5% del PIB y ocupa a más de 70.000 personas de forma directa.

La patronal de fabricantes de vehículos, Anfac, estima que la huelga de camioneros ha parado el ensamblaje diario de 13.000 coches. Las grandes firmas del motor en España ya han comenzado a negociar expedientes de regulación de empleo para ajustar temporalmente sus plantillas al parón de la producción.

Seat anunció ayer uno que afectará a 8.806 trabajadores de sus tres plantas en Barcelona. Ford estudia uno que podría expulsar temporalmente a 3.000 empleados, al igual que el que baraja Nissan para sus dos fábricas de Barcelona. Las plantas de Renault en Palencia y Valladolid también han parado y la empresa ha planteado comenzar a aplicar un ERE pendiente que impulsó en enero.

Citröen en Vigo, Mercedes en Vitoria, Volkswagen en Pamplona, Yamaha en Barcelona; Santana en Linares (Jaén) o IVECO en Valladolid también pararon y no descartan aplicar regulaciones de plantilla en los próximos días. Otras empresas, en cambio, han decidido dar vacaciones a sus empleados.

La transformación agroalimentaria ha cerrado igualmente las fábricas ante el corte de provisiones. El principal distribuidor de carne de Mercadona, Incarlopsa, aplicará un ERE para el 60% de su plantilla. Campofrío hará lo propio en su fábrica de Ólvega (Soria), afectando a 140 empleados. Mientras que Vega Mayor, en Navarra, ha puesto sobre la mesa un ERE para 540 personas.

En el campo de la electrónica, BSH plantea un ERE para 1.256 trabajadores en sus centros de Aragón; Sharp, en Barcelona, ha lanzado otro para 387 personas; y Fagor en el País Vasco espera con las luces apagadas a que vuelva la normalidad.

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