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30 de abril de 2008

El País

El Banco de España critica que la ayuda de 400 euros no reactivará el consumo.

La entidad calcula que España creció un 2,8% en el primer trimestre y advierte de que la desaceleración económica es más intensa de lo previsto .

El Banco de España, gobernado por el ex secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ha arremetido hoy contra la devolución de 400 euros a asalariados, pensionistas y autónomos, por considerar que no servirá para cumplir con el objetivo para el que fue diseñada: relanzar el consumo privado.

De este lado, la entidad espera que en los próximos meses la deducción de 400 euros en el IRPF y el impacto de la segunda fase de reducción del impuesto sobre Sociedades originen una desaceleración de los ingresos, mientras que el gasto también se acelerará tras moderarse en los primeros meses del año.

Por otra parte, la entidad ha anunciado que la economía española ha crecido un 2,8% en el primer trimestre frente al 3,8% al que cerró 2007 como consecuencia de una "desaceleración más pronunciada" de la actividad en los tres primeros meses del año, y a un "ajuste más intenso" del sector inmobiliario, en un entorno de "mayor incertidumbre económica" derivada de la prolongación de las turbulencias financieras.

En este sentido, en su boletín económico de abril, el organismo supervisor considera que el crecimiento intertrimestral de la economía ha sido del 0,4%, y señala que la desaceleración se constata por el menor empuje de la demanda interna, que sólo aumentó el 3%, mientras el sector exterior mejoró algo y solamente restó tres décimas al aumento del PIB. El Banco de España también señala que la inversión, especialmente en el sector de la construcción, se desacelera en todos los componentes.

Concretamente, el consumo de los hogares sólo creció un 2,7% durante el primer trimestre del año, cuatro décimas menos que en el anterior, en un contexto marcado por la incertidumbre económica y financiera internacional, la elevada inflación y una menor confianza de los consumidores y del comercio minorista.

Aunque la renta disponible de los hogares se está viendo afectada por el menor dinamismo en el empleo, los elevados tipos de interés y el repunte de precios, que merman su poder adquisitivo, los incrementos salariales que se están acordando en el comienzo del año "podrían estar compensando estos efectos negativos", señala el organismo.

Mejora de la tasa de ahorro

En cualquier caso, el Banco de España advierte de una mejora en la tasa de ahorro de los hogares, que cree sigue recuperándose al comienzo del año, en un momento en el que la riqueza patrimonial y financiera de las familias frena su avance, debido sobre todo a las menores expectativas de revalorización de sus viviendas.

En su análisis de los distintos sectores de actividad, el organismo supervisor advierte de que la inversión en construcción se ha intensificando al inicio del año, como lo muestran indicadores como el de producción de materiales de construcción, que ha caído, o el consumo aparente de cemento, que también baja.

Constata asimismo el menor ritmo de la actividad constructora y sus efectos en el empleo, y augura un mantenimiento de la desaceleración, tanto en el sector residencial como en el resto. En cualquier caso, valora el hecho de que la compraventa de viviendas nuevas, "más relevantes como indicador de la inversión en vivienda", haya disminuido menos que la de segunda mano.

El componente "más dinámico" de la demanda interna sigue siendo la inversión en bienes de equipo, aunque también se está desacelerado.

El Banco de España recuerda que la inversión en bienes de equipo se sustenta en el dinamismo de la actividad y en los beneficios empresariales, aunque ambos factores se están viendo afectados por la desaceleración de la demanda y el aumento de las cargas financieras.

"Crecientes necesidades de financiación"

En este sentido, el Banco advierte de que las "crecientes necesidades de financiación" de las empresas, en un contexto marcado por un mayor coste del crédito, la inestabilidad de los mercados y el deterioro de las perspectivas económicas, podrían provocar "retrasos" en los planes de inversión de las empresas.

Además, la actividad industrial continúa registrando el "escaso dinamismo" que mantuvo en el último trimestre de 2007, como lo muestra el "estancamiento" de la producción que advierten las estadísticas. También para la agricultura y la pesca, el Banco de España pronostica un "menor vigor" en estas actividades.

Por otro lado, el Banco de España advierte de que la creación de empleo sigue ralentizada, como lo muestran los datos de afiliación, que sólo aumentó un 1,7% en el primer trimestre del año. También se hace eco del fuerte aumento del paro registrado en el primer trimestre, que ha hecho que el incremento del desempleo en un año haya sido del 17,1%.

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