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18 de diciembre de 2007

Invertia.com

El PIB español crecerá un 2,7% en 2008 y las incertidumbres se mantendrán hasta el primer semestre, según IEE

La economía española crecerá un 2,7% en 2008, aunque las incertidumbres financieras derivadas de la crisis crediticia de EE.UU. se mantendrán a lo largo del primer semestre del año, según se desprende del último informe del IEE

Según explicó hoy en una rueda de prensa el director del Servicio de Estudios del IEE, Gregorio Izquierdo, el crecimiento del PIB ya se ralentizó en el tercer trimestre (3,8% interanual), dato que confirma que la economía española ha alcanzado su máximo cíclico y ha empezado una fase descendente, algo que, para Izquierdo, ya se había advertido antes de la crisis crediticia del mes de agosto.

"Nuestro modelo de crecimiento basado en la demanda interna tarde o temprano tenía que agostarse", indicó Izquierdo, que estimó un crecimiento del 3,7% al final de 2007, pero insistió en que si se observa la tasa intermensual de crecimiento del PIB, España ya crece a un 2,7-2,8%, lo mismo que prevé para el conjunto del próximo ejercicio.

Izquierdo consideró que si la media de crecimiento en 2008 es un 2,7%, España podría rebajar esta cifra hasta el 2,5% en último trimestre del próximo año, dato que el profesor consideró "mucho más preocupante" para la situación española. "Si el crecimiento empieza a ser más declinante, los desequilibrios empiezan a ser cada vez más graves", indicó.

Para Izquierdo, la economía española está en un momento de "elevada incertidumbre", que se traduce en una "fuerte desconfianza" de los agentes económicos debido, sobre todo, a lo que el profesor universitario consideró los "tres grandes desequilibrios de la economía española", el déficit exterior, el endeudamiento de las familias y empresas españolas y el repunte de la inflación, que "difícilmente" cerrará el 2007 por debajo del 4,2%.

Ante esto, Izquierdo indicó que lo que necesita la economía española son políticas que fomenten el ahorro privado y la competitividad de las empresas y que incentiven la contención del gasto público. "El problema de la política económica de España de los últimos años es que se ha centrado demasiado en la expansión del gasto público", condición que para Izquierdo, ha potenciado los desequilibrios económicos al disminuir la capacidad de crecimiento del país.

Para Izquierdo, si el gasto público no hubiera aumentado tanto en 2007, el déficit exterior y la inflación no habrían sido "tan peligrosos", ya que una expansión del gasto público hipoteca la posibilidad de bajar impuestos, que es, según Izquierdo, lo que necesita España "para solucionar sus problemas".

REFORMAS TRIBUTARIAS.

En este sentido, el director del Servicio de Estudios apostó por reducir los costes laborales de las empresas españolas a través de la transferencia a los trabajadores, rebajar el tipo del Impuesto de Sociedades hasta un máximo del 25%, reducir la tributación del ahorro en el IRPF y rebajar o suprimir el Impuesto de Sucesiones por ser uno de "los más injustos que existen".

Por otro lado y para hacer frente al periodo de incertidumbre y desaceleración, abogó por llevar a cabo una serie de reformas estructurales en España, que pasan por reducir la segmentación de los mercados laborales, evitar subidas del Salario Mínimo Interprofesional para impedir el aumento de desempleo, o derogar la ley del Suelo, entre otras muchas.

En cuanto a la negociación salarial del próximo año, Izquierdo consideró que será uno de los grandes retos de la economía española en 2008 y barajó la posibilidad de aplazar la negociación hasta el tercer trimestre del año, periodo en el que está previsto que la inflación frene su senda alcista.

Finalmente, consideró que la actual coyuntura económica que calificó de "incierta, compleja, declinante y desequilibrada", no permite incurrir en errores adicionales por parte del Gobierno y exige ser certeros en el diagnóstico porque la situación es "más adversa que en el pasado". "Es muy importante acertar en las soluciones para evitar el incremento de los desequilibrio actuales", concluyó Izquierdo.

Por su parte, el director general del IEE, Juan Iranzo, insistió en que la incertidumbre económica se mantendrá, a nivel internacional, hasta el primer semestre de 2008, lo que, a su juicio, significa un mayor endurecimiento de las condiciones de crédito y una cierta restricción y, por tanto, un menor crecimiento de la economía.

LA ECONOMÍA MUNDIAL CRECERÁ UN 4,8% EN 2008.

En este sentido, Iranzo estimó un crecimiento de la economía mundial por encima del 4,5% en 2008, "quizá un 4,8%", con un fuerte dinamismo en Asia y con una "clara desaceleración" en EE.UU y Europa, aunque en menor medida.

Concretó que EE.UU vivirá una "intensa desaceleración" pese a su "considerable capacidad de resistencia", que Asia mantendrá "espectaculares ritmos" de crecimiento, que Latinoamérica registrará un crecimiento importante (en el entorno del 5%) y que Europa sufrirá una "ligera desaceleración" (crecimiento del 2%) y un cambio de tendencia.

Para Iranzo, el 2008 será un año de incertidumbre financiera y de desaceleración económica, por lo que pidió reformas estructurales para afrontar una crisis que, según indicó, no se sabe bien "a quien afectará, cuanto tiempo durará y cuanto costará a las economías mundiales". "Habrá que tomar medidas para recuperar la confianza", concluyó Iranzo.

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