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10 de marzo de 2006

Cinco Días

La rebaja de impuestos ahorrará 1.700 millones a las empresas

El Gobierno aprueba hoy el nuevo IRPF y la rebaja del impuesto de sociedades, y estudia nuevos incentivos para impulsar la investigación y desarrollo en las empresas a través del Ministerio de Industria

Transcurridos casi dos años de legislatura, el Gobierno aprueba hoy la esperada reforma fiscal, un paquete de medidas que afectará a los dos grandes impuestos del sistema tributario español, el IRPF y el impuesto de sociedades, con un ahorro global previsto para contribuyentes y empresarios de 3.700 millones de euros, según los cálculos realizados por la administración. Entrarán en vigor en enero de 2007.

En el caso del impuesto de sociedades, el ahorro neto para las empresas será de 1.700 millones, descontada ya la eliminación de gran parte de las deducciones actuales, medida que también se incluirá en la reforma para 'simplificar' el tributo, según el Ministerio de Hacienda. El Gobierno contempla una reducción de cinco puntos en el tipo general (del 35% al 30%) del impuesto de sociedades y otro tanto en el tipo especial para pymes (del 30% al 25%), algo que se hará de forma gradual. En principio, la idea del Ejecutivo es diferir la rebaja en un plazo de cinco años, de 2007 a 2011, a un ritmo de un punto por cada ejercicio, y hacerla coincidir también con la supresión gradual de la mayoría de las deducciones.

Sin embargo, las críticas vertidas por empresarios y órganos consultivos (entre ellos el Consejo Económico y Social) sobre la 'excesiva' gradualidad de la reforma están llevando al vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes, a estudiar una posible aceleración de la misma, siempre que no suponga una gran merma en la recaudación del impuesto, que el Gobierno quiere dejar garantizada para no poner en peligro la financiación de los Presupuestos Generales del Estado en los próximos años.

Deducciones técnicas

En principio, el Gobierno suprimirá todas las deducciones existentes ahora en el tributo salvo las consideradas técnicas (la que se aplica por doble imposición y las aprobadas para territorios específicos como Canarias, Ceuta y Melilla). Esta pretensión se ha granjeado el fuerte rechazo de la patronal CEOE que ve cómo la rebaja pretendida en el impuesto de sociedades puede convertirse en la práctica, en el caso de algunas empresas, en una subida de impuestos al no compensar el recorte de tipos de gravamen la supresión de los beneficios fiscales que suponen la más de una veintena deducciones existentes. Hace tres días, altos cargos de la CEOE expresaron su malestar por ello en una reunión con el hasta hoy secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

En esa reunión el Gobierno reconoció que hay un centenar de empresas que pueden verse perjudicadas (pagarían más) con la reforma del impuesto al retirarles algunas deducciones como la existente por inversión y desarrollo (I+D). Para eliminar esta posibilidad, el Gobierno está estudiando un conjunto de medidas de apoyo adicional a tales empresas.

Ayudas no fiscales

La tesis que reina en el Ministerio de Hacienda y que será estudiada hoy en Consejo de Ministros es establecer ayudas no fiscales (fuera del impuesto de sociedades) para I+D. La intención del Gobierno, según indicaron a Cinco Días en fuentes de la administración, es habilitar al Ministerio de Industria para que apruebe subvenciones condicionadas o préstamos bonificados para estas empresas que dedican una gran parte de su presupuesto a inversiones en I+D. Lo que pierdan estas empresas con el impuesto de sociedades lo ganarán, 'con creces' a través de este tipo de ayudas de Industria. No obstante, desde Hacienda se asegura que la reforma prevista del impuesto de sociedades beneficiará al 99% de las empresas, de forma que les hará pagar menos al fisco.

Entre otras novedades de la reforma se incluyen también la supresión del régimen de sociedades patrimoniales, por ser considerado como opaco al fisco. La desaparición de este régimen y la simplificación de las deducciones, se hará con sendos regímenes transitorios para mantener los derechos adquiridos de los empresarios que hayan planificado sus inversiones a medio plazo teniendo en cuenta la actual legislación.

Cuatro tramos en el IRPF

En cuanto a la reforma del IRPF, el nuevo impuesto, que afecta a más de 15 millones de contribuyentes, incluye una rebaja media del 6%, que será mayor en perceptores de rentas salariales. Además, el nuevo IRPF será mucho más simple que el actual. Así, el número de tramos de la escala de gravamen se reduce de cinco a cuatro. El tipo marginal máximo se recorta del 45% actual al 43%. El tipo mínimo actual (15%) desaparece, pero se elevan considerablemente los mínimos personales y familiares.

Concretamente, el mínimo personal aumenta casi el 50% en el borrador que lleva hoy Solbes al Consejo de Ministros. Los mínimos por hijo se incrementan entre un 20% y un 30%; y los mínimos por discapacitados, entre un 13% y un 38%. El mínimo exento por rentas del trabajo (ahora en 3.500 euros) también se eleva, en 500 euros para contribuyentes con rentas inferiores a 9.000 euros, y en 200 euros para quienes tengan salarios por encima de los 13.000 euros. En salarios entre 9.000 y 13.000 euros, se aplicará una escala progresiva, que determinará un mínimo entre 200 y 500 euros.

El mejor trato a las rentas del trabajo no sólo se producirá por la elevación de los mínimos exentos. Además, se ensancharán los tramos actuales. El Gobierno ha optado, en vez de variar los tipos de gravamen intermedios (24%, 28% y 37%), variar los tramos de renta a los que se aplican cada uno de ellos. Esto supone un desplazamiento de tramos, que beneficia a todos los contribuyentes. Por ejemplo, el tipo marginal del 37% que ahora se aplica entre 26.842 y 46.818 euros de ingresos, se aplicará a partir de enero de 2007 entre 32.360 y 52.360 euros. Lo mismo pasa con el nuevo tipo de gravamen máximo del 43%.

El primer tipo de gravamen que se aplique será el del 24% para rentas de hasta los 17.360 euros, pero se deberán descontar antes los mínimos personales y familiares. El hecho de que se haya elevado tanto estos mínimos supone que en la práctica, este tipo del 24% tenga un recorrido corto. Además, Hacienda ha introducido un corrección técnica en la consideración de estos mínimos que pasan a tributar a un 'tipo cero' mientras que ahora se aplican como una 'reducción lineal' sobre la base del impuesto. Esta corrección, permitirá, según Solbes, que se beneficien más los contribuyentes con menores rentas, al poder aplicar una reducción mayor por los hijos que tengan.

Aunque la rebaja media del impuesto para el contribuyente es del 6% (1.900 millones en su totalidad), Hacienda calcula que los que cuenten con rentas más bajas obtendrán una rebaja del 17%.

Otra de las grandes novedades del nuevo IRPF es el trato al ahorro. El anteproyecto de ley unifica el gravamen de todos los instrumentos del mercado (depósitos bancarios, libretas de ahorro, seguros, dividendos y plusvalías) a un único tipo del 18%, con independencia del plazo en que se generen. En el caso de las plusvalías (ahora tributan tres puntos menos, al 15%, si se generan a más de un año), existirán también regímenes transitorios para los que salgan perjudicados. Los dividendos disfrutarán de una exención para los primeros mil euros. Sin embargo, se elimina la exención por doble imposición.

Vivienda

En el caso de la tributación de la vivienda, el nuevo IRPF deja casi igual su trato (se permite una deducción sobre una base máxima de 9.000 euros anuales), aunque elimina los porcentajes incrementados a los que se tiene derecho ahora (20% y 25%). No se incluirán incentivos al alquiler para los inquilinos. Por otra parte, el Gobierno aprobará hoy también el proyecto de ley de prevención del fraude fiscal para completar la batería de reformas tributarias.

Cambios suaves en planes de pensiones


La reforma del IRPF incluye cambios en la fiscalidad de los planes de pensiones complementarios a la Seguridad Social.

Aunque en un principio Hacienda había estudiado permitir sólo el rescate de estos planes en forma de renta periódica, la presión ejercida por la patronal Inverco ha provocado que el Ejecutivo modifique sus intenciones iniciales y permita también el rescate de estos planes en forma de capital (de una sola vez). Eso sí, desaparece el incentivo actual consistente en una reducción del 40% en la base imponible si se cobra de una sola vez. Esta circunstancia hará que los contribuyentes estén más incentivados en rescatar el dinero de forma periódica porque, de lo contrario, tributarían al tipo máximo en un sólo año.

Es precisamente lo que busca el Gobierno: que estos instrumentos sean utilizados como una renta adicional a la pensión de la Seguridad Social a lo largo del tiempo y no cómo una forma más de ahorro, susceptible de ser retirada de una sola vez.

El Gobierno ha limitado, además, a 8.000 euros anuales las aportaciones máximas a estos planes de pensiones (hoy por hoy se puede llegar a 24.000 euros si se tiene más de 65 años) para evitar que sean utilizados mayoritariamente por contribuyentes con rentas altas.

No obstante, Hacienda ya ha adelantado que elevará ese límite máximo (8.000 euros) para el caso de trabajadores que estén próximos a la edad de jubilación. Lo puede hacer en la tramitación parlamentaria de la ley.

El nuevo IRPF incluye también otras novedades como la equiparación fiscal de los planes de ahorro para personas dependientes a los planes de pensiones complementarios. Hacienda crea también un incentivo fiscal para 'planes de ahorro individuales'.

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