martes, 22 de octubre de 2019

Noticias

Buscar

Restaurar

22 de febrero de 2006

Invertia.com

El PIB creció un 3,4% en 2005, impulsado por la demanda interna y la inversión

La economía española creció un 3,4% en 2005, tres décimas más que en el ejercicio precedente, continuando así con la suave aceleración iniciada desde el comienzo del año, según los datos de la Contabilidad Nacional Trimestral .

El PIB registró un crecimiento interanual del 3,5% en el cuarto trimestre de 2005, tasa idéntica a la del tercer trimestre, pero ligeramente superior a la de los trimestres precedentes. La variación intertrimestral fue del 0,9%, igual que el trimestre anterior.

Este crecimiento, que coincide con la estimación del Gobierno y del Banco de España, muestra un perfil de suave aceleración de la economía española como consecuencia de la aceleración de la demanda nacional, que compensó la mayor aportación negativa del sector exterior.

El INE destaca, además, que este aumento del PIB es "muy superior" al experimentado en los países de la Eurozona (en torno al 1,5%, según el indicador adelantado de Eurostat), lo que implica un "notable" acercamiento real entre la economía española y la de sus socios comunitarios en 2005. Valorado a precios corrientes, el PIB creció a un ritmo del 8%, siete décimas superior al registrado el año precedente. Como consecuencia de ello, el deflactor implícito de la economía avanzó a una tasa del 4,4%, tres décimas más que en 2004.

La demanda nacional aportó 5,3 puntos al crecimiento de 2005, cuatro décimas más que en el año anterior, fruto de un importante aumento de la inversión, parcialmente compensado por la moderación del gasto en consumo final. Por su parte, la demanda externa restó 1,9 puntos al crecimiento, una décima más que en 2004, debido a las desaceleraciones experimentadas tanto por las importaciones como por las exportaciones, de una magnitud ligeramente más intensa en el caso de estas últimas.

En cambio, en el cuarto trimestre, la demanda interna experimentó una desaceleración de tres décimas respecto al trimestre precedente (desde el 5,3% al 5%), por el menor impulso tanto del consumo como de la inversión, al tiempo que la demanda externa también contribuyó de forma menos negativa al crecimiento, al restar 1,5 puntos, tres décimas menos que el trimestre precedente, fruto de una mayor desaceleración de las importaciones que de las exportaciones.

En el conjunto de 2005, el gasto en consumo final de la economía se desaceleró cuatro décimas, hasta el 4,4%, debido a la moderación del consumo colectivo de las Administraciones Públicas (4,5% frente a 6% en 2004) y del gasto en consumo final de las instituciones sin fines de lucro (4,3% frente al 5% del año anterior).

En cambio, el gasto en consumo de los hogares repitió la misma tasa de crecimiento que en 2004 (4,4%), si bien es cierto que fue desacelerándose a lo largo del año, de forma más intensa en los dos últimos trimestres del año.

El INE destaca que esta evolución se ha observado en el gasto en bienes no duraderos y, especialmente, en la compra de vehículos, cuya tasa de crecimiento cae nueve puntos con respecto a la registrada el año anterior (0,8% frente a 9,8% en 2004), mostrando incluso tasas negativas en el mes de julio y a partir de octubre.

La inversión se acelera dos puntos

Por el lado de la inversión, la formación bruta de capital fijo se aceleró en 2005 en más de dos puntos con respecto al año anterior, al pasar de un aumento del 4,9% al 7,2%, rompiendo así la trayectoria decreciente marcada el año anterior.

De esta forma, se aceleró el crecimiento tanto de los bienes de equipo (9,5% frente a 3,7% en 2004), como de otros productos (7,6% frente a 4,4%) y de la construcción (6% frente a 5,5%), aunque en este último caso el ritmo de aceleración fue mucho menos intenso.

La obra en edificación residencial y la de infraestructuras continuaron siendo los motores de la actividad constructora, apreciándose en la segunda mitad del año una mejora en el comportamiento de la obra en edificación no residencial.

Menos exportaciones e importaciones

Desde la óptica de la demanda externa, las exportaciones desaceleraron su crecimiento más de dos puntos, al crecer un 1% frente al 3,3% de 2004, si bien su evolución fue creciente en los últimos trimestres del año, tras la notable caída registrada en el primero.

Esta evolución viene explicada, exclusivamente, por el componente de bienes, que contrajo su nivel en 2005 (-0,4% frente al 4,4% de 2004), dado que las exportaciones de servicios presentaron un crecimiento mayor que en el ejercicio anterior (4% frente a 1,2% en 2004), mejora a la que contribuyeron los ingresos por turismo, que fueron especialmente intensos en el primer y tercer trimestre del año.

Por su parte, las importaciones de bienes y servicios truncaron en 2005 el perfil de crecimiento acelerado que habían mostrado desde 2002, aumentando un 7,1%, prácticamente dos puntos menos que en el año precedente (9,3%). Esta evolución se debe al componente de bienes, cuyas importaciones se desaceleraron desde el 10,1% de 2004 hasta el 7% de 2005, mientras que las importaciones de servicios intensificaron su ritmo de avance, tras crecer un 7,5%.

Como resultado de esta mayor aportación negativa del sector exterior al PIB, la economía española ha empeorado su situación financiera frente al Resto del Mundo, al presentar una necesidad de financiación de más de 58.000 millones de euros, el 6,5% del PIB, frente a los 40.000 millones del pasado año (4,8% del PIB).

Por el lado de la oferta, la construcción volvió a ser la que experimentó un mayor crecimiento interanual, tras crecer un 5,5%, cuatro décimas más que en 2004, seguida de los servicios, que crecieron un 3,9%, tres décimas más, y de la industria, que repuntó un 0,6%, también tres décimas más.

Por su parte, los servicios de no mercado atenuaron su crecimiento ligeramente en 2005 (3,5% frente al 3,6% en 2004), en consonancia con la moderación del aumento de la remuneración de asalariados de las Administraciones Públicas.

Las ramas primarias, por su parte, contrajeron nuevamente su producción, aunque de una forma menos negativa que el año precedente (-0,7% rente al -1,1% en 2004), como consecuencia de la desfavorable coyuntura meteorológica, que ha motivado una reducción importante en las cosechas de los cultivos agrícolas.

En cuanto al empleo creado, el total de puestos de trabajo ocupados a tiempo completo en 2005 aumentó un 3,1%, cinco décimas más que en 2004, lo que supuso la creación neta de casi 548.000 nuevos empleos. En términos de trabajo asalariado, el aumento fue aún mayor (3,5% frente al 2,7% en 2004).

En concreto, el empleo en la construcción creció un 8,5%, frente al 6,1% en 2004, mientras que la creación de empleo en el sector servicios se mantuvo estable respecto al año anterior, con un crecimiento del 3,1%, y en la industria, repuntó un ligero 0,4%, frente a la caída del 1% el año anterior.

Como consecuencia del aumento del empleo, el incremento de la productividad aparente del factor trabajo se situó en el 0,3%, dos décimas menos que la registrada en el año precedente. Atendiendo a la distribución primaria de las rentas, la remuneración de los asalariados mantuvo su tasa de crecimiento en el 6,1%, como consecuencia de un aumento del empleo asalariado (3,5% frente al 2,7% en 2004), compensado totalmente por la atenuación en el crecimiento de la remuneración medida (2,5% frente a 3,3% en 2004).

Volver Subir

Otros proyectos de CEPREDE

Diseño Web: Banner Publicidad