lunes, 8 de diciembre de 2025
26 de noviembre de 2025
La crisis de vivienda que se consolida como la principal preocupación de los españoles, según el CIS, continúa lejos de solucionarse en un entorno donde las políticas intervencionistas puestas en marcha por el Gobierno, como los topes al alquiler, y aplicadas ya por 300 municipios, están generando el efecto contrario: una oferta cada vez más reducida pese al continuado crecimiento de la demanda. Por ello, los precios de compraventa cerrarán el año creciendo un 13,7%, y continuarán haciéndolo un 7,8% en 2026.
Así lo muestran las previsiones expuestas ayer por el portal inmobiliario Pisos.com, que también anticipa incrementos del 10,3% para el mercado del alquiler en el cómputo total del año.
La subida de los arrendamientos también se mantendrá en 2026, si bien sus estimaciones apuntan a una ralentización de 3,5 puntos, hasta el 6,8%. Un aspecto llamativo, que se explica en el crecimiento progresivo de las operaciones de compraventa sobre vivienda usada. "Estamos observando un aumento de los créditos entre particulares y donaciones para que las generaciones más jóvenes accedan a una primera vivienda y salgan de la rueda del alquiler. Este factor puede ayudar a los vientos de cola en la compraventa, en número de operaciones", señaló ayer Ferrán Font, director del servicio de Estudios de Pisos.com, durante la presentación de su informe de perspectivas.
Prueba de ello es que, según sus cálculos, el presente ejercicio cerrará con un alza del 10,8% en el número de operaciones de compraventa firmadas, rozando las 710.000;mientras que el próximo año se incrementarán un 4,9% adicional, para rondar las 745.000 operaciones, "unas cifras que no se alcanzaban desde 2007, el momento álgido de la burbuja inmobiliaria".
Este impulso a la compra de vivienda entre los jóvenes, apoyado por las generaciones anteriores y sumado a la llegada de cientos de miles de inmigrantes cada año, anticipa un 2026 con la misma o más demanda de vivienda "mientras la capacidad de crear oferta a corto plazo es muy limitada, por lo que, aunque el ritmo de crecimiento podría ralentizarse al haber alcanzado máximos históricos en múltiples capitales, los precios seguirán creciendo", valoró Font. Sin embargo, esta traslación al mercado de compraventa no se traducirá en una reducción del coste de los arrendamientos. Ello es debido, según el análisis, a que la oferta en este mercado ya se ha reducido a la mitad durante los últimos dos años, fruto de la desprotección a los propietarios y las restricciones impuestas en muchas ciudades, muchos de los cuales han decidido sacar del mercado de larga estancia sus inmuebles buscando otros más seguros y rentables.
En este sentido, Font destacó que "el 90% de los propietarios de viviendas en alquiler son particulares", los cuales están cambiando sus inversiones al alquiler temporal, que en grandes ciudades como Barcelona alcanzan ya el 28% del total de los inmuebles disponibles en régimen de arrendamiento.
Los visados de obra nueva están muy por debajo de la demanda
El desajuste entre la oferta y la demanda de vivienda es, para todos los expertos, la principal causa del alza de los precios, que ya se sitúan en máximos históricos en buena parte de la geografía nacional, especialmente en las capitales de provincia más grandes.
Frente a las más de 700.000 viviendas que el Banco de España estima que serían necesarias para absorber toda la demanda, el presente ejercicio cerrará con apenas 137.939 visados de obra nueva, un 8% más que en 2024.
Para el próximo año, las perspectivas no son mucho mejores. Según Pisos.com en base a los cálculos del Ministerio de Transporte y Movilidad Sostenible, los visados concedidos crecerán un 8,2%, rozando las 150.000 unidades.
"Estamos construyendo muy por debajo de lo necesario, lo que inevitablemente está elevando más los precios", señala Ferrán Font, quien anticipa un crecimiento sostenido de los precios en 2026. Todo, mientras el número de hogares demandantes de vivienda no ha parado de aumentar en los últimos años, y seguirá haciéndolo a medida que lleguen al país más extranjeros y el tamaño de los hogares siga cayendo.
Ante estos datos, "la ausencia de políticas de vivienda pública efectivas nos lleva a una situación en la que no hay posibilidad de dar respuesta a quien lo necesita", concluye.