jueves, 11 de diciembre de 2025
17 de noviembre de 2025
El precio de los alimentos sigue siendo un quebradero de cabeza para los hogares españoles. Aunque lo peor de la oleada inflacionaria de comienzos de esta década ya quedó atrás y la situación es ahora mucho más estable, hay productos de la cesta de la compra que todavía se están encareciendo descontroladamente. Todo ello con el agravante de que llueve sobre mojado de todas subidas de precio anteriores que se han ido acumulando y que los salarios no han sido capaces de igualar.
En concreto, los precios de 17 alimentos de los 55 grupos que monitoriza el Instituto Nacional de Estadística (INE) subieron por encima del 5% en octubre en términos interanuales. Productos cotidianos como los huevos —que se han encarecido un 22,5% solo en el último año— el café (19,4%), la carne de vacuno (17,8%), el chocolate (16,1%), los aceites vegetales distintos del de oliva (15,3) o el cacao y el chocolate en polvo (12,7%) se han incrementado por encima del 10% en solo un año. A ellos, se suman también otros productos alimentarios como los despojos comestibles (8,1%); la carne de ovino y caprino (7,7%), el pescado fresco o refrigerado (7,2%), la mantequilla (7,1%), los frutos secos y de cáscara (7%), otras carnes como la de conejo o las de caza (6,5%), la fruta fresca (6,3%), el pescado congelado (6,2%), otros preparados de carne (5,7%), la leche entera (5,6%) y la carne seca, salada o ahumada (5,1%). Estos productos llegan disparados al inicio de la campaña navideña, temporada alta de consumo por antonomasia. No en vano, según la OCU, el gasto por persona en Navidad rondó los 683 euros el año pasado. Alimentos como el cacao y sus derivados están presentes en turrones, bombones o el chocolate a la taza, clásicos navideños. Lo mismo sucede con los cárnicos, donde el cordero o el jamón son platos estrella en la mesa durante las fiestas. El INE contabiliza un total de 34 productos de los 200 a los que mide el precio que están subiendo por encima del 5%. De ellos, la mitad son alimentos. Un dato que contrasta con la imagen global que proyecta el conjunto de los alimentos, que solo han subido un 2,4% en el último año. Esta disparidad se explica porque también hay un núcleo importante de productos que suben por debajo del 2% (objetivo de inflación del Banco Central Europeo) e incluso otros que se han abaratado. Buenos ejemplos de ello son el pan, las legumbres, los platos preparados y, sobre todo, el aceite de oliva, que está un 41,6% más barato que el año pasado, cuando alcanzó cotas prohibitivas.
En cambio, se pone el foco antes de la pandemia, las subidas acumuladas en los precios de algunos productos son espectaculares. En comparación con octubre de 2019, los huevos son un 78% más caros, el aceite de girasol se ha encarecido un 68%, los zumos de frutas han subido un 66% y el chocolate lo ha hecho en un 65%.
La cesta de la compra es hoy un 37% más cara que hace seis años, cifra que contrasta con la subida que se vio en el sexenio anterior. Entre octubre de 2013 y 2019 el precio de los alimentos subió un 8% en plena recuperación económica tras la gran crisis financiera. Un periodo, todo sea dicho, en el que el problema con la inflación era el contrario al actual: los precios crecían demasiado despacio.
Más inflación de lo previsto
Hasta el momento, los principales analistas coincidían en señalar que el ligero repunte inflacionario que vive España desde la primavera empezará a remitir a partir de noviembre. Sin embargo, los datos del IPC de octubre han empañado el escenario porque han sido peores de lo esperado.