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25 de noviembre de 2021

Cinco Días

La inversión pública en I+D crece un 4% en 2020, pero sigue siendo inferior a la de 2010

Las empresas concentran el 55% de todo el gasto en investigación y desarrollo

El Gobierno español invirtió el año pasado 2.754 millones de euros en investigación y desarrollo (I+D), un 4% más que en 2019, pero 6% menos que en 2010, durante la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero. Ninguna otra Administración posterior ha dedicado tanto presupuesto a la ciencia como este ex presidente del Partido Socialista Obrero Español (PSOE): 2.930 millones. Así se desprende del último informe sobre actividades de I+D, publicado este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE).


Las cifras ponen en duda el plan de choque que hace un año, en plena crisis sanitaria, el presidente Pedro Sánchez presentó para impulsar la ciencia española y para el cual prometió que se movilizarían más de 1.000 millones. En el documento del propio proyecto, el Gobierno reconoce que la inversión en esta materia se desplomó casi un 6% entre 2010 y 2017, mientras subía un 27% de media en la Unión Europea y hasta un 99% en China. “Es una inversión a largo plazo que en España nunca se ha tomado lo suficientemente en serio”, se lee en el documento. Sin embargo, la subida de 2020 apenas supera en 80 mil euros el gasto de 2008, previo a la crisis financiera. Eso sí, es un 14% más que en 2014, cuando los presupuestos para I+D tocaron fondo con Mariano Rajoy, del Partido Popular (PP). Más allá del sector público, el gran impulsor de la investigación en España ha sido el sector empresarial, que en 2020 representó el 55,6% del total del gasto en el sector, con 8.767 millones de los 15.768 millones de euros que se desembolsaron el año pasado. También ha sido el principal agente benefactor, al financiar el 49% de todas las actividades ligadas a la investigación y desarrollo en el país. Este porcentaje cae al 38% en el caso de la Administración Pública.

En el cómputo global, se observa que desde 2015 el gasto en I+D aumenta de manera constante año con año. No obstante, las autoridades permanecen ajenas a esta evolución positiva, pues desde 2007 que rozaron los 2.500 millones, han sido incapaces de engrosar la inversión por encima de los 3.000 millones. En contraste, el sector privado aumentó su dotación económica en más de 1.500 millones en el mismo periodo de tiempo. Si se hace un análisis más a detalle, destaca que las empresas del sector servicios concentraron el 51,6% del total del gasto empresarial en 2020, mientras que las de la industria representaron el 46,2%.

Con independencia de si la inversión es pública o privada, cualquier vestigio de alegría que pueda suponer el apoyo a la I+D se desvanece al comprobar que el año pasado esos millones apenas representaron el 1,41% del Producto Interior Bruto (PIB). Esto es menos de la mitad del 3% marcado por la estrategia Europa 2020. El problema se agudiza para España porque otros países del entorno sí que están cumpliendo con la agenda. Alemania, Austria y Suecia por ejemplo, invirtieron más el 3% de su PIB en 2019. Más aún, la media de la Unión Europea es del 2,19%, según Eurostat.

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