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19 de mayo de 2020

El Economista

Las empresas piden por unanimidad poner fin al estado de emergencia

Las patronales recuerdan que cada semana se pierde 12.000 millones

El mundo empresarial es unánime al considerar que es preciso activar lo antes posible la actividad económica. Algunas asociaciones empresariales se hacen eco de estudios que señalan que cada semana de confinamiento representa una pérdida del 1% del PIB, unos 12.000 millones de euros. "De momento, sin la prórroga, ya se prevé una caída de entre el 10 y el 20% del PIB este año 2020", señalan en Foment del Treball, cifras que con comparte el mundo empresarial.

No obstante, las patronales afrontan con matices la necesidad de una nueva prórroga por 30 días más, aunque más de forma que de fondo, pues coinciden en la urgencia de recuperar la actividad lo antes posible, terminando con el confinamiento. Critican el espíritu cicatero del Gobierno con el apoyo económico a la empresa y solicitan unánimemente un plan de ayudas que reactive con urgencia la demanda, tanto en un plano global, como en sectoriales más concretos.

No es cuestión de fechas Sobre la prórroga por otros 30 días, Cepyme no entra a hablar de fechas, pues entiende que más allá de una cuestión de tiempo, sobre todo es de cómo se actúe para evitar máximos daños a las empresas y, en este sentido, la patronal que preside Gerardo Cuerva es tajante: "Es lo que no se está haciendo". Insisten en la necesidad perentoria de un plan de desescalada que ofrezca certidumbre y un plan de reactivación de la demanda. "Y ¿qué hemos recibido hasta ahora?", se preguntan en Cepyme, que responde: "Uno de los planes de apoyo a la empresa más tímidos de la UE, nada que ver con el alemán, que ha dispuesto el 60% de su PIB en apoyo empresarial".

La madrileña CEIM apoya una nueva prórroga, pues "lo primerísimo es la defensa de la salud y de la vida de las personas", aunque matiza que "a estas alturas consideramos que existen suficientes protocolos de seguridad solventes para poder reiniciar la actividad económica con garantías de sanidad suficientes". La patronal que preside Miguel Garrido considera que es falso tener que elegir entre sanidad y economía, pues ambas son perfectamente compatibles.

Foment del Treball es más tajante en las formas y rechazan de plano mantener el estado de alarma. "No es, en absoluto, necesario. Al contrario, a nuestro entender sería contraproducente. Hay que desvincular el estado de alarma con las medidas excepcionales para la economía que está en mínimos".

Josep Sánchez-Llibre: "No hay que prorrogar el estado de alarma. Al contrario, sería contraproducente"

En línea de Cepyme, el Círculo de Empresarios resalta que lo que afecta al desarrollo de la economía no es el estado de alarma, sino las medidas de confinamiento. "Creemos que lo relevante es la duración y el éxito del proceso de desconfinamiento más que su soporte jurídico". En este sentido, las medidas de desconfinamiento son las que impiden poner en marcha la economía con normalidad y, por lo tanto, perjudican su desarrollo. Por este motivo, en opinión del Círculo de Empresarios, una vez que el nivel de contagios se reduce, y parece que se cuenta con todos los materiales para realizar test y proteger la salud de los trabajadores, "somos partidarios de arrancar el motor de la economía lo más pronto posible con medidas de apoyo y estímulo".

Josep González, presidente de Pimec, patronal de pyme catalana, considera que hay que intentar equilibrar la seguridad sanitaria con medidas menos rígidas con la actividad económica, fomentando la reactivación. Entiende que una cuarentena generalizada no aporta soluciones y solicita "terapias aplicadas"; es decir, decisiones sectorializadas y específicas, en lugar de un mes más de estado de alarma, en la línea de la decisión de medidas como el diseño de una fase 0,5 para la desescalada. En este sentido, advierten de que sectores como el turismo se verían muy afectados.

En Cecot, también catalana, consideran que "mantener o no el estado de alarma creemos que no tendrá ningún efecto sobre la extraordinaria dimensión de la afectación sobre la economía".

Efectos económicos
Unos matices que se disipan al hablar del efecto económico que puede acarrear mantener medidas que perjudiquen la reactivación económica. "Cuanto más tiempo esté paralizada nuestra economía, más nos va a costar a todos reanimarla y todo parece indicar que la remontada va a ser lenta", sentencian en CEIM. En términos concretos, la patronal madrileña señala que, según varios servicios de estudios, cada semana de alarma nos cuesta un punto de PIB aproximadamente. "Solo en la CAM podríamos perder medio millones de empleos", dicen.

Unas cifras que comparten en Foment, que matizan que supone unos 12.000 millones semanales. "No es este un posicionamiento político a favor o en contra del Gobierno. Que nadie se equivoque. Estamos hablando de buscar soluciones para la emergencia económica. Ahora es la economía la que se encuentra en estado de alerta y la que necesita medidas urgentes", resumen. Unas medidas que en opinión de la patronal que preside Josep Sánchez Llibre no deben estar vinculadas al estado de alarma. "Se trata de programar una desescalada responsable, pero sin enviar mensajes que hundirán más nuestra economía", dicen en la patronal. E insisten en la indefinición de esta fase de la desescalada, una idea que critican todas la patronales consultadas. "Los empresarios nos encontramos ante una gran indefinición y la sensación de improvisar cada semana", dicen en Foment.

Gerardo Cuerva: "Hemos recibido uno de los planes de apoyo a la empresa más tímidos de toda la Unión Europea"

En CEIM insisten que "la pobreza que genera la falta de actividad económica también afecta a la vida de los ciudadanos". Y critican la decisión del Gobierno de no haber permitido a la Comunidad pasar de fase: "Desconocemos los criterios técnicos que utiliza el Gobierno para tomar esas decisiones", dicen.

En este sentido, desde el Círculo de Empresarios se insiste en el punto del PIB de caída cada semana de confinamiento. "En nuestra opinión, la caída puede estar entre el 10% y el 11,5% del PIB. Pero todo dependerá también de si hay un rebrote del coronavirus en el otoño", remarcan.

Sobre la participación del mundo empresarial en la Comisión de Reconstrucción -acudirán como ponentes los presidentes de CEOE y de Cepyme-, las organizaciones se consideran bien representados, en especial las territoriales. Desde Cepyme remarcan que cuentan con una gran capilaridad, representando las pequeñas y medianas empresas sectorial y territorialmente. "Somos el altavoz de todos", dicen.

John de Zulueta"Lo que afecta a la economía no es el estado de alarma, sino las medidas de confinamiento"

No obstante, las de ámbito sectorial querrían estar presentes para transmitir las necesidades y propuestas de sus sectores. Juan Lazcano, presidente de CNC, cree que debería ser escuchada por la importancia del sector en la generación de empleo y su capacidad de arrastre de otros sectores.

Julián Nuñez, presidente de Seopan, aunque reconoce la representación que les aportará la comparecencia de la CEOE, considera que "sería necesaria la participación de expertos sectoriales de organizaciones integradas en la CEOE y muy particularmente en la comisión de reactivación económica". Jaime Lamo de Espinosa, de Anci, insiste en la tesis de la necesidad de escuchar a la construcción, en concreto a la obra civil que representa.

Las energías renovables, a través de Appa, consideran que dado que el sector está identificado nacional e internacionalmente como uno de los ejes de la recuperación en España, "es una lástima que no estén presentes en esta Comisión".

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