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06 de noviembre de 2017

Expansion.com

Cerrar la brecha salarial, un reto posible pero que las mujeres tardarán 217 años en lograr

Así ha evolucionado la brecha salarial en la última década

Si bien alcanzar la paridad aún es un objetivo aún muy lejano, el Foro Económico Mundial pone las miras en el corto plazo y afirma que simplemente reducir esta desigualdad entre géneros un 25% en los próximos 8 años añadiría un suculento 'extra' de 4.565 millones de euros al PIB mundial.

Un año más, el Foro Económico Mundial ha dado a conocer su "Índice Global de la Brecha de Género" correspondiente a 2017 en el que no sólo se estudian las disparidades económicas entre hombres y mujeres de un total de 144 países, sino que también se analizan aspectos políticos, educativos y de salud. Para llevar a cabo este completo informe se tiene en cuenta la información que manejan instituciones como la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la ONU o la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Este 2017 las novedades que nos trae el estudio distan mucho de ser halagüeñas, ya que por primera vez desde 2006, momento en el que la fundación comenzó a dar a conocer estos datos, la paridad entre ambos sexos ha disminuido a nivel global. Se estima que, de media, se ha cerrado el 68% de la llamada brecha de género en todo el mundo, pero aún se necesitarán cerca de 100 años para superar por completo el desequilibrio.

Uno de los principales culpables de esta situación es el apartado dedicado a la participación y oportunidad económica, que ha sido uno de los que más ha empeorado. Entre otras variables, engloba la denominada brecha salarial, es decir, la diferencia de ingresos entre hombres y mujeres que desempeñan el mismo trabajo, un problema que se da en mayor o menor medida en todos los países analizados.

El estudio señala que, a día de hoy, se necesitarán 217 años para acabar definitivamente con esta desigualdad, si bien hay cálculos más optimistas, como el de la OIT, que rebaja esta espera únicamente a unos 'escasos' 70. El año pasado se requería menos paciencia para cerrar la brecha ya que el Índice especificaba que estaba previsto que las remuneraciones de ambos sexos pudieran equipararse en 2186, por lo que había que aguardar 170 años para lograrlo.

Alcanzar la soñada paridad en este aspecto, además de suponer un enorme progreso social, añadiría un suculento 'extra' al PIB mundial. Según los cálculos de los investigadores encargados de este estudio, simplemente reducir en un 25% la brecha de aquí a 2025 sumaría a este indicador 5.300 millones de dólares (unos 4.565 millones de euros).

España

Dentro del listado de los países más paritarios en términos generales, encabezado por Islandia, Noruega, Finlandia, Ruanda y Suecia, España, con una puntuación de 74,6 sobre 100, se encuentra este año en el vigésimo cuarto lugar, lo que ha supuesto un ascenso de cinco puestos respecto al estudio de 2016. Aunque mejoramos en empoderamiento político, salud y esperanza de vida , los puntos que más hacen flojear la nota de nuestro país son los relacionados con la economía.

Mantenemos nuestra calificación en cuanto a la participación de la mujer en el mercado laboral, pero empeoramos en el apartado referido a la presencia de féminas en roles de liderazgo, en el campo de ingresos estimados y, sobre todo, en la igualdad de sueldos entre sexos (ocupamos la poco honrosa posición 122 de un total de 144).

Dos meses de trabajo gratis

Según los últimos datos proporcionados por la Comisión Europea (CE), la brecha salarial de la UE se aupó en 2015 hasta el 16,3%, un porcentaje que en el caso de nuestro país se instaló en el 14,9%. Este cálculo implica que cada año las españolas con empleo trabajan "gratis" un total de 54 días, que es lo que quedará para que termine 2017 desde el próximo miércoles 8 de noviembre.

La repercusión de este hecho, según denuncia el sindicato UGT, va más allá de la vida laboral de las trabajadoras y llega a afectarles durante su etapa de jubilación, haciendo que, aunque hayan tenido un empleo durante toda su vida, corran un mayor riesgo que los hombres de "situarse por debajo de los umbrales de pobreza" cuando salgan del mercado.

En algunos países ya se han tomado medidas para poner freno a esta injusta situación. Por ejemplo, la pionera Islandia aprobó este año una ley que obliga a las empresas a demostrar la igualdad salarial de su plantilla. En España, el Gobierno anunció que tiene intención poner en marcha políticas de transparencia para que las compañías informen "regularmente" sobre los sueldos de sus empleados y empleadas, una iniciativa ya vigente en Bélgica y que en abril de 2018 entrará en vigor en Reino Unido.

No sólo nóminas

El Foro Económico Mundial especifica que, en la mayoría de las ocasiones, la brecha de ingresos (que no salarial) entre ambos sexos no se debe tanto a que ellas se embolsen un sueldo menor que el de sus compañeros por desempeñar el mismo trabajo, sino que se producen porque las mujeres ocupan menos puestos directivos que los hombres, se dedican a sectores cuyas nóminas son más bajas o son más proclives a no percibir remuneración alguna por su labor.

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