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21 de octubre de 2014

El Economista

La incertidumbre mundial no amenaza el galope económico de EEUU

Desde el fin de la conocida como Gran Recesión tanto la administración Obama como la Reserva Federal pusieron las bridas al pura sangre estadounidense en busca de enderezar su trote hacia una recuperación sostenible. Entre un sinfín de cabriolas, que han llevado al banco central de Estados Unidos a engullir más de 4 billones de dólares en activos, la economía americana abreva al resto de bronces que no consiguen enderezar su paso, entre ellos, Europa.
La semana pasada, el miedo a un desboque de la eurozona, que vuelve a ver señales de recesión, o peor aún, eterno estancamiento, se dejó sentir en el corazón de Wall Street, una plaza bien acostumbrada a los rodeos. Una pataleta que llegó acompañada de una decepcionante cifra de ventas minoristas en septiembre, donde si eliminamos la volatilidad del transporte, la energía y la construcción, la caída fue de un 0,2 por ciento. Desde JP Morgan, David Hensley, advertía que dicho dato era "decepcionante" y que supone "un reto" para los meses venideros.

Aun así, Hensley dijo que la economía de EEUU mantiene su galope hacia una expansión del 3 por ciento en el tercer trimestre del año y los síntomas de debilidad podrían dejarse notar en los últimos meses del año. De la mano de la caída en las ventas minoristas, llegaron los inventarios de negocio, que según el Departamento de Comercio crecieron en agosto un 0,2 por ciento, su menor incremento desde junio de 2013.

Las alarmas comenzaron a sonar cuando Goldman Sachs, uno de los bancos fetiche de los inversores estadounidenses, optó por reducir sus previsiones de crecimiento del PIB de EEUU para los meses comprendidos entre julio y septiembre, hasta el 3,2 por ciento, tres décimas menos de lo anteriormente barajado. El recorte también se trasladó al cuarto trimestre, cuando la economía se expandirá un cuarto de punto menos, es decir, un 3 por ciento. Un hecho que, para algunos, no debe interpretarse de forma negativa.

"Mientras que el papel de locomotora de EEUU es menos poderoso de lo que era hace un par de décadas ... el país ha recuperado su papel como uno de los principales impulsores del crecimiento mundial", explica el economista jefe de la consultora IHS Global Insight, Nariman Behravesh. Su justificación reside en que mientras el crecimiento medio de la economía mundial será del 2,5 por ciento este año, EEUU tocará una expansión del 3 por ciento.

Una fortaleza que viene acompañada de un refuerzo en la demanda doméstica, que se beneficia de una caída en los precios energéticos, especialmente de la gasolina, y un dólar que toca máximos. Dicho esto, esta fórmula puede convertirse en un arma de doble filo para el avance de la mayor economía del mundo. Recordemos que un dólar fuerte hace mella en los beneficios de la multinacionales estadounidenses con alta exposición en el extranjero.

"Los datos de ventas minoristas, el miedo a una expansión del ébola y la debilidad en la renta variable no son suficiente para afectar a los fundamentos de la economía estadounidense", reconoce Priya Misra, estratega de divisas de Bank of America Merrill Lynch. Cierto es que el banco también ha rebajado su previsión de crecimiento para el tercer trimestre hasta el 2,7 por ciento, tres décimas menos de lo previsto.

Tampoco debemos olvidar que las elecciones legislativas están a la vuelta de la esquina. El próximo 4 de noviembre, los republicanos podrían reconfirmar su mayoría en el Congreso e, incluso, arrebatar a los demócratas su hegemonía en el Senado, una situación que podría ensombrecer el futuro de la economía estadounidense, ya que la administración de Barack Obama quedaría atada de pies y manos.

Dicho esto, si los republicanos no logran ganar la Cámara Alta, los próximos dos años serán un reflejo del pasado. Un Senado controlado por los demócratas en desacuerdo con una Cámara de Representantes en manos de los republicanos algo que se traduciría en una falta de legislación económica trascendente mientras la popularidad del Capitolio continúa tocando mínimos históricos.

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