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20 de enero de 2012

Cinco Días

El FMI y Fitch se suman a quienes ven a Europa en recesión este año

Estima que el PIB español se contraerá un 1,7%

Lo que empezó siendo una previsión muy negativa ha pasado a ser el consenso de casi todos los analistas nacionales e internacionales. El FMI, Fitch y la ONU han sido las últimas instituciones en sumarse a quienes consideran que los duros planes de ajuste que están abordando la mayoría de países europeos provocarán una moderada recesión en Europa. Para España e Italia las perspectivas son mucho más siniestras. Para el conjunto de la eurozona, el organismo que dirige Christine Lagarde apunta a una moderada recesión tras la caída del crecimiento en un 0,5%. El Fondo argumenta que esta contracción se deberá básicamente a la crisis de deuda que continúa sin resolverse y la dramática situación por la que atraviesan los países periféricos, abocados a poner en marcha duros planes de recorte del gasto público.

Dentro de esos países periféricos, el Fondo dedica especial atención a España e Italia. Asegura el borrador de la actualización de sus previsiones, al que tuvo acceso la agencia italiana Ansa, que la economía española permanecerá en recesión al menos este año y el próximo. Este ejercicio calcula que la actividad se desplomará un 1,7%, mientras que en 2013 la contracción del PIB será del 0,3%. Teniendo en cuenta que 2011 finalizó con un avance del entorno del 0,5% (aún no se ha publicado el dato definitivo), si se cumplen estas cifras, sería una fuerte caída para la actividad y el empleo. Los datos demuestran que el último trimestre fue muy negativo. La facturación del sector servicios registró en noviembre un nuevo retroceso del 2,6% en comparación con el mismo mes de 2010. Por su parte, la cifra de negocios de la industria experimentó una caída del 1,7% anual, con lo que este indicador entró en negativo después de 21 meses de alzas. Junto a España, el mayor varapalo lo recibe Italia, cuya economía estima el Fondo que se hundirá este año un 2,2%, frente a la expansión del 0,3% estimada en octubre. El próximo ejercicio, el PIB italiano retrocederá otro 0,6%, convirtiéndose junto a España en las dos únicas grandes economías que no aprovecharán la recuperación generalizada que apunta el FMI para 2013.

Habrá que esperar hasta el próximo 24 de enero para contrastar si finalmente el Fondo confirma estos sombríos pronósticos para la economía mundial en general y para la española en particular, aunque todo apunta que así será.

La rebaja de perspectivas para España se enmarca en un amplio recorte de previsiones para el crecimiento global, que apenas será del 3,3% este año y un 4% el próximo. En el caso de la eurozona el nuevo panorama es diametralmente opuesto al estimado en otoño. Mientras entonces el Fondo esperaba que el PIB aumentara un 1,1% en la zona euro, ahora estima que su actividad se contraiga un 0,5% y vuelva a la senda de crecimiento en 2013 (0,8%). En cuanto a la principal locomotora del área, Alemania, el borrador apunta también a una preocupante desaceleración de su crecimiento. Este año apenas avanzará un 0,3%, un punto menos de lo calculado en octubre y llegará al 1,5% en 2013. Francia crecerá también un exiguo 0,2% y un 1% el año siguiente.

A los negros augurios se sumó ayer Fitch. El director gerente de Fitch Ratings, José Santos, advirtió ayer que algunos países de la zona euro podrían entrar en una "recesión moderada" en los primeros meses de 2012 y destacó que la agencia prevé un aumento del PIB del área del 0,4% este año, un ejercicio marcado por "la austeridad y las dificultades en los mercados financieros". Naciones Unidas también realizó esta semana un informe en el que alertó de los efectos que provocarán en toda Europa los planes de ajuste del gasto público puestos en marcha, por lo que urgió a compaginarlos con "estímulos capaces de generar empleo".

Casas y banca, lastres para la recuperación
El sector inmobiliario y el financiero son también, en opinión de la mayor parte de los analistas, los dos grandes lastres para la recuperación económica en España.

Fitch puso de manifiesto cómo las entidades españolas se enfrentan, además de a unas expectativas de crecimiento muy bajas, a su exposición al sector inmobiliario, con un ratio de activos dudosos del 18%.

Por ello, esta agencia ve "improbable" que mejore la situación a corto plazo. En cuanto al sector de la vivienda, Fitch advirtió que la bajada de los precios de la vivienda en España debería llegar al 35% en los próximos dos años respecto a su pico máximo durante la burbuja inmobiliaria. Según la estadística de Fomento, la depreciación que acumulan los inmuebles desde máximos es del 19%, en términos nominales y del 26% en términos reales, por lo que restaría un ajuste adicional de entre un 10% o un 16%, según se tenga en cuenta o no el efecto de la inflación.

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