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31 de mayo de 2011

Cinco Días

Claves de la 'crisis de los pepinos'

La crisis cuesta 200 millones semanales

Alemania suma ya 14 muertos y miles de afectados por la virulenta cepa de E. coli. Otros siete países noreuropeos han registrado infecciones y seis han paralizado la importación de verduras españolas, pese a que aún no ha sido fijado el foco. España, principal exportador de pepinos del mundo, estima unas pérdidas de 200 millones de euros semanales. Crece el temor hacia el consumo de verduras frescas. Cuatro nuevos decesos engrosaban ayer la lista de víctimas del Síndrome Hemolítico-Urémico (SHU) en Alemania, que ya alcanza los 14 fallecidos. La enfermedad, caracterizada por diarreas sangrantes e insuficiencia renal, se atribuye a una peligrosa mutación de la conocida bacteria Escherichia coli, detectada en lotes de pepinos procedentes de dos empresas andaluzas.

La Comisión Europea (CE), que el pasado jueves declaró el estado de alerta, no ha sido capaz de determinar con certeza el foco de la infección, aunque espera obtener resultados significativos entre hoy y mañana. La precipitada acusación de las autoridades alemanas ha enfadado tanto al Gobierno como a los agricultores y exportadores españoles, que ven peligrar su imagen y sus cuotas de mercado. Austria, Dinamarca, República Checa, Bélgica, Suiza, Holanda y Rusia también han paralizado el comercio de verduras de origen español, pese a que la CE no ve necesario el bloqueo.

La bacteria

Las Escherichia coli, también conocidas como E. coli, son bacterias que se encuentran en los intestinos y son necesarias para la digestión. Algunas cepas, sin embargo, han desarrollado una capacidad para producir enfermedades. Los rumiantes y muy especialmente el ganado vacuno son los mayores reservorios de estos microorganismos, mientras que la carne picada, los productos lácteos, el agua y las verduras son los principales vehículos de transmisión.

El brote de SHU en Alemania hizo pensar en un principio en el serotipo O157:H7 -identificado por primera vez en 1982 y causante de brotes en EE UU, Canadá, Japón y Europa - pero los análisis han revelado que se trata del O104-H4. De esta variante, altamente virulenta, solo se conocen dos episodios anteriores: el primero en Alemania en 2001, también asociado a un caso de SHU, y el segundo en Corea en 2005. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) considera que el actual brote "es uno de los mayores descritos de SUH en todo el mundo y el más importante detectado en Alemania".

Síntomas

La toxina liberada por las cepas agresivas de E. coli (denominada Shiga) empieza originando diarreas hemorrágicas con pequeñas infecciones. Tras un periodo de incubación de tres a ocho días, puede dar lugar al SHU y afectar a los riñones entre los dos y los catorce días siguientes, complicaciones que se suelen dar entre el 5% y el 10% de los infectados.

La nueva cepa O104-H4 se muestra especialmente peligrosa -la tasa de mortalidad es ahora del 5% frente al 4% del serotipo O157:H7-, siendo mujeres la mayor parte de víctimas mortales. De los 14 fallecidos, casi todos octogenarios -aunque se cuentan tres casos de 24, 38 y 45 años-, sólo dos eran hombres. La cepa es muy resistente a la mayoría de antibióticos, por lo que hasta ahora el único tratamiento posible es una rehidratación constante.

Países afectados

El instituto Robert Koch para enfermedades infecciosas ha contabilizado un total de 1.200 infectados en Alemania, 329 de ellos graves. Sólo en Hamburgo se han confirmado 488 infecciones, 94 de ellos con SHU. Uno de los internados en Hamburgo es una deportista española, que asegura no haber consumido ningún pepino pero sí tomates crudos, a los que también se ha extendido la preocupación junto a otras verduras frescas.

La Comisión Europea no se decidió a declarar el estado de alarma hasta la noche del jueves pasado y al día siguiente, Dinamarca notificaba sus primeros contagios supuestamente vinculados con el brote. Hoy son 11, que se suman a tres declarados por Suiza, otros tres de Reino Unido y también tres por parte de Francia, dos en Austria y uno en Holanda. La mayoría son casos aislados de viajeros que han pasado por Alemania, aunque en Suecia la cifra se eleva a 36.

Foco de infección

El jueves pasado, la senadora de Sanidad de Hamburgo comunicó los resultados de las pruebas realizadas sobre cuatro muestras de pepinos escogidos al azar en el mercado central de Hamburgo que dieron positivo a la bacteria. Tres de ellos procedían de dos empresas radicadas en Almería y Málaga. Del cuarto se silenció el origen hasta que la prensa alemana apuntó a Holanda, tras consultar fuentes oficiales al día siguiente de declararse la alerta europea.

El cruce de acusaciones entre Alemania y España no ha cesado desde la intervención de la senadora de Hamburgo, como tampoco faltan las hipótesis de la contaminación de los pepinos. La principal tesis alemana sostiene que fueron directamente fertilizados con heces animales o incluso regados con aguas fecales. La argumentación española se apoya en las declaraciones del gerente de una de las empresas señaladas, que asegura haber recibido la comunicación de la caída de un palé con 180 cajas a su llegada a Hamburgo. Las versiones varían, y se habla de que pudiera, o bien haberse volcado en el suelo al ser descargado, o bien dentro del camión. El segundo caso alimenta asimismo la teoría de que el vehículo pudiera haber transportado anteriormente ganado, con la consiguiente exposición a materia fecal. La senadora alemana niega sin embargo todas estas posibilidades. La Comisión Europea confía en que las investigaciones conjuntas esclarezcan la situación entre hoy y mañana.

Reacciones frente a la alarma

Además de Alemania, otros siete países han decidido paralizar la importación de verduras españolas en los últimos días. Dinamarca, Austria y República Checa se incluían entre los receptores de la partida infecciosa, exportada a través de mayoristas alemanes. A ellos se han sumado Holanda, Bélgica, Suiza y Rusia. Hungría y Luxemburgo, que también aparecían en la lista de pedidos, no se han pronunciado aún al respecto. El cuarto pepino contaminado, atribuido a Holanda, ha hecho mientras tanto que Alemania cierre también las puertas a los Países Bajos, cuyas autoridades atribuyen la acusación al "malentendido" de que uno de los comerciantes españoles bajo sospecha sea de origen holandés. Por otra parte, el 58% de los alemanes rechaza ahora el consumo de ensaladas, pepinos y tomates crudos independientemente de su origen, según una encuesta del diario Bild.

Implicaciones económicas

China es el principal consumidor de pepinos con un 60% de la producción mundial. Sin embargo, en términos de exportación, España ocupa el primer puesto, ligeramente por encima de México y con 450 millones de kilos al año, según cifras de la Federación de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas Vivas (Fepex). El 34% del grueso va destinado a Alemania y con la extensión del pánico a otros países europeos, la Fepex calcula que esta "crisis" puede costarle al sector hortofrutícola español -cuya actividad representa el 2% del PIB español- pérdidas del orden de 200 millones semanales. Desde este contexto y ante la falta de pruebas contundentes, el secretario de Estado para la UE y la consejera de Agricultura amenazaron ayer con reclamar una indemnización a Bruselas por los daños.

Recomendaciones sanitarias
En España no se ha descrito ningún caso asociado a las características del brote de E. coli. El Ministerio de Sanidad insiste en que el consumo de pepinos debe seguir siendo el habitual, con las precauciones normales de lavado o pelado de verduras durante su preparación. En todo caso, las medidas preventivas señaladas por los expertos contra los brotes epidémicos causados por esta bacteria son:

- Vigilar posibles síntomas, como las diarreas hemorrágicas, y consultar al médico.

- Todas las frutas deben lavarse bien, al igual que las manos

- La bacteria se puede eliminar sumergiendo las verduras durante 10 minutos en agua con unas gotas de lejía apta para el consumo humano o en un preparado para el lavado de hortalizas. También cociendo las verduras al menos 10 minutos o congelándolas antes de consumirlas.

- En el caso de la carne picada de vaca se debe cocinar a temperaturas superiores a los 70º C.

- Recomiendan que la carne cruda se guarde separada de otros alimentos.

- Lavar con agua caliente y jabón las superficies que hemos usado en la cocina.

- No volver a usar el plato en el que ha estado la carne cruda hasta que no se lave.

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