Todos coinciden: la escasez de técnicos y especialistas en nuevas tecnologías que sufre nuestro país es un problema muy grave, y que afectará de manera definitiva a nuestra capacidad para competir con otros países que han aprendido a usar la informática para ser mucho más eficientes y productivos. Pero esta cruz tiene cara. La demanda de especialistas por parte de las empresas es tan grande (275.000 personas hasta el año 2003, según datos de Ceprede), que no puede ser cubierta por las universidades, así que las compañías están comen