Los principales analistas españoles estiman que la economía nacional crecerá un 2,2% este año, una décima más de lo que pensaban el pasado mes de noviembre. Así se refleja en la última edición del panel de previsiones que elabora Funcas, el centro de estudios de las antiguas cajas de ahorros. Estas previsiones coinciden con la hipótesis que maneja el Gobierno, pero quedan algo por debajo de los escenarios que manejan el Fondo Monetario Internacional (2,3%) o la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (2,4%), los últimos organismos en pronunciarse.
Los 19 panelistas que envían sus previsiones calculan también que la economía creció un 2,9% el año pasado, gracias al tirón de la demanda nacional. El consumo de los hogares y la inversión aportaron 3,4 puntos al crecimiento del PIB, mientras que el sector exterior (importaciones y exportaciones) habría restado cinco décimas. Los motores que tirarán de la economía española en 2026 serán similares. Se espera que la demanda nacional aporte 2,5 puntos de crecimiento de PIB y que el sector exterior reduzca tres décimas. La desaceleración de la economía prevista para este ejercicio se explicaría, según los panelistas, por un menor tirón de la inversión y, en menor medida, por el consumo de las familias. Los expertos coinciden en que la economía se desacelerará en 2026 y apuntan también a un frenazo en la inflación. Eso sí, con matices. Los panelistas apuntan a que la inflación se reducirá del 2,7% en 2025 al 2,2% en 2026. No obstante, advierten de que los alimentos y los servicios “continúan registrando tasas elevadas de inflación, con una importante resistencia a moderarse”.
El panel de Funcas cree que la evolución futura de la inflación depende de factores complejos, como “las lógicas mercantilistas en el precio de los minerales críticos”, el impacto que tenga la inteligencia artificial o la reacción que tengan los mercados financieros a las presiones políticas sobre la independencia de los bancos centrales. Una clara referencia a los constantes intentos de injerencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en las decisiones de la Reserva Federal. En el ámbito laboral, las expectativas pasan porque se siga creando empleo, aunque a menor ritmo que el año pasado. Mientras que la ocupación creció un 2,5% en 2025, las previsiones de los panelistas prevén un crecimiento del empleo del 1,7% este año. Con estos mimbres, el panel de Funcas estima que la tasa de paro habría cerrado 2025 en el 10,5% y se reducirá hasta el 10% este ejercicio, todavía por encima de la barrera psicológica de los dobles dígitos. Incumplimientos del déficit públicoEn el apartado de las finanzas públicas, el panel de Funcas estima que el déficit público habría cerrado en el 2,7% del PIB en 2025. Esta cifra superaría en dos décimas el límite pactado entre el Gobierno y la Comisión Europea para el año pasado. No obstante, la cifra definitiva no se conocerá hasta finales de marzo, cuando Hacienda presentará su balance definitivo del año.
Respecto a los ingresos fiscales, los últimos datos disponibles (hasta octubre del año pasado) apuntan a que la recaudación impositiva siguió creciendo a gran ritmo, con una aceleración notable de los ingresos procedentes del IVA por la reversión de las bonificaciones fiscales.
Los analistas de Funcas cuestionan el tono de la política presupuestaria del Gobierno, que consideran que está siendo expansiva (estimula el crecimiento) en un contexto en el que la expansión del PIB está siendo “lo suficientemente robusta para no necesitar un estímulo adicional por parte de la política fiscal”.
En el plano internacional, los panelistas de Funcas destacan el clima de inestabilidad e incertidumbre que se cierne sobre la economía mundial. El informe señala que el conflicto en torno a Groenlandia podría suponer una nueva amenaza para el comercio global y lanza una advertencia a la Unión Europea. “Hoy por hoy, la Unión Europea no ha logrado consensuar una estrategia que le permita contrarrestar el vaivén de iniciativas del ejecutivo de Estados unidos”, señalan. Funcas reprocha al bloque que apenas haya avanzado en el fortalecimiento del mercado único.