Los vientos de cola vuelven a soplar para la economía nacional. El Gobierno ha revisado una décima al alza su previsión de crecimiento para este año, del 2,6% al 2,7%, en un entorno marcado por la incertidumbre a nivel global y por la crisis de aranceles desatada por la Administración Trump. Este mayor avance responde al fuerte dinamismo de la demanda nacional, del consumo e inversión públicos y privados, que crecerá un 3%.
El dato de crecimiento, junto con el nuevo cuadro macroeconómico que el Ministerio de Economía, Comercio y Empresas ha elevado al Consejo de Ministros este martes, servirá de base para la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado de 2026. El Ejecutivo pretende aprobar las nuevas cuentas públicas pese a las dificultades que encara para aglutinar las mayorías parlamentarias suficientes con las que sacar adelante sus reformas. En concreto, el Ejecutivo prevé que la inversión productiva aumente un 5,7% y que el consumo de los hogares lo haga un 3,1% en un entorno de menores costes financieros por la rebaja de los tipos de interés y de fuerte tirón del empleo y de recuperación de la renta disponible de las familias con las alzas salariales.
El cuadro macro apunta a que el número de ocupados aumentará un 2,6% este año y un 2,2% el que viene, lo que reducirá la tasa de paro al 10,3% este ejercicio y al 9,6% el próximo. Este nivel de desempleo sería el más bajo desde el primer trimestre de 2008, justo antes de que la recesión y la fuerte destrucción de empleo provocada por la gran crisis financiera.
En lo que respecta al sector exterior, que había venido siendo un motor clave en términos económicos, aguantará pese a la crisis de aranceles y a la situación más complicada que atraviesan Francia o Alemania. Así, Economía calcula que las exportaciones avanzarán un 3%, si bien las importaciones crecerán a más ritmo, al 4,5% este año. En el más corto plazo, el departamento que encabeza Carlos Cuerpo prevé que el PIB mantenga su dinamismo entre julio y septiembre, con un alza del 0,7% con respecto al trimestre previo. En la rueda de prensa posterior el propio ministro ha señalado que, pese al “complejo contexto internacional”, la economía española sigue presentando “signos claros de fortaleza” tanto a medio como a largo plazo.
Una previsión “prudente””Las perspectivas con respecto al crecimiento en este año han ido mejorando a lo largo de los últimos meses, como también ha pasado en los años anteriores”, ha subrayado Cuerpo, que ha añadido que esta nueva previsión es “prudente” en relación a lo que podría llegar a ser el cierre del año. Este mismo martes, el Banco de España (BdE) ha presentado su ‘Informe Trimestral de la Economía Española’, en el que contempla un crecimiento del 2,6% para este año, dos décimas por encima de lo que había estimado el pasado mes de junio. El ministro ha indicado que, con esa actualización y con tasas de crecimiento continuadas por encima del 2% en los años siguientes, la economía española crecerá “muy por encima” de sus principales socios comerciales, las grandes economías de la zona euro. En 2024, la española fue ya la economía avanzada más dinámica y, según las previsiones para este año 2025, se espera que este siga siendo el caso. “España liderará el crecimiento también entre las grandes economías mundiales”, ha recalcado Cuerpo, quien también ha incidido en que este será “equilibrado”. De cara a 2026, la previsión de crecimiento del Ejecutivo se mantiene en el 2,2%, mientras que para 2027 y para 2028, la perspectiva apunta a que la economía española avanzará un 2,1% en cada uno de los dos ejercicios.