Nubes y claros con vientos racheados del Norte

Autor: ANTONIO PULIDO
Fuente: El Mundo

A Máximo Riesgo le ocurre lo mismo que a los más veteranos hombres del tiempo. Su pronóstico económico favorito incluye ingredientes positivos y negativos en dosis variables y según áreas. Posiblemente es por prudencia y para “curarse en salud”. Pero también porque hay determinados períodos en que lo habitual es una mezcla de noticias y expectativas optimistas y pesimistas; cielos con nubes y claros.
Es verdad que el dato del 5,8% de crecimiento del PIB de EEUU durante el primer trimestre elevado a escala anual es un dato excepcionalmente positivo, por encima de las expectativas más favorables. Y ya se sabe, si EEUU va bien, tenemos muchas posibilidades de que la recuperación sea contagiosa. Para algo la economía norteamericana pesa, con Canadá, más de un tercio de la economía mundial.
Sin embargo, ya dice el dicho popular que no es oro todo lo que reluce. Parte del crecimiento de EEUU se debe a causas excepcionales, como el incremento excesivo del gasto público, la fuerte recomposición de inventarios o un consumo familiar en parte sostenido en un alto nivel de endeudamiento. Máximo se atreve a predecir que tasas de crecimiento del 5-6% no van a mantenerse en EEUU durante el resto del año.
Pero además, el benefactor viento del norte del continente americano no llega de inmediato a otras zonas del planeta. Por tanto, el optimismo sobre la situación en EEUU es compatible con coletazos adicionales de la crisis en algunos países europeos. Aún no ha terminado la fase de desaceleración, aunque empiecen a vislumbrarse algunos signos esperanzadores de futuro.
Incluso una mejora en algunos mercados y empresas puede coincidir en el tiempo con crisis en otros sectores. Aún en estos momentos de aparente euforia económica en EEUU, las empresas productoras de bienes de inversión o aquellas que tienen sus principales mercados en el exterior del país sufren, sobre ventas y beneficios, los efectos de una crisis inacabada.
En nuestro país y durante el primer trimestre del año el Banco de España ha adelantado un crecimiento del 2,1%. Sin embargo, este promedio nacional se transforma en crecimiento negativo para el conjunto del sector industrial y alcanza sus peores caídas, por encima del 10%, en la industria transformadora de metales o la industria manufacturera textil y del cuero. Mientras, la producción de energía eléctrica, las artes gráficas o la fabricación de instrumentos de precisión muestran avances significativos. Y otro tanto podría decirse de la construcción o diversos tipos de servicios.
Lo siento, pero tanto Máximo como yo mismo seguimos viendo algunas nubes en el horizonte, que aún puede dejar lluvias mientras termina de llegarnos el viento del Norte.