La subida de impuestos puede tener efectos pervers

Autor: Europa Press
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27 de enero de 2002, 15h03
El CEPREDE advierte de que la subida de impuestos puede tener efectos “perversos” en la economía
MADRID, 27 (EUROPA PRESS)
El Centro de Predicciones Económicas (CEPREDE) considera que las subidas de algunos impuestos especiales desde el 1 de enero de 2002, “que hasta ahora han funcionado durante la fase de expansión”, pueden tener un “efecto perverso” sobre la economía española, en un contexto de clara desaceleración económica.
CEPREDE recuerda al Gobierno, en su boletín mensual del mes de enero, que no debe olvidar que el fin presupuestario es la reducción de la deuda pública y el superávit es sólo un medio para conseguirlo, por lo que recomienda no insistir en políticas “con poco fundamento teórico” en un ambiente de ralentización, “por muchos pactos de estabilidad o intereses políticos en la distribución de rentas que puedan existir”.
El organismo indica que, hasta el momento, se está consiguiendo el objetivo de equilibrio presupuestario por el incremento de la recaudación de la Seguridad Social, pero señala que esta política funcionará mientras se creen afiliados nuevos. “Si esto dejase de suceder habría que asumir cierto déficit, lo que está lejos de los planteamientos políticos de España pero es la ortodoxia de la macroeconomía”, recalca.
En este sentido, prevé que este año se acabe con un déficit del 0,3 por ciento del PIB, ya que considera que las previsiones de ‘déficit cero’ incluidas en los Presupuestos Generales del Estado están “muy sesgadas”, dado el “alto” grado de incertidumbre sobre la evolución de la crisis internacional.
En cuanto a la evolución del crecimiento económico, CEPREDE estima que la economía española crecerá un 2,1 por ciento en 2002, y señala que el “principal riesgo” que afronta es la temporalidad de la desaceleración mundial.
En su opinión, el Gobierno español está esperando a que se recupere el crecimiento de Estados Unidos antes de que la economía española entre en recesión, por lo que, en caso contrario, se deberían aplicar políticas monetarias y fiscales expansivas, no pretender mantener superávits presupuestarios y no subir impuestos sobre el consumo.
Respecto al empleo, prevé que seguirá una evolución similar en las afiliaciones a la Seguridad Social y en el paro registrado, por lo que considera que se producirá un ligero crecimiento en la ralentización del empleo. A ello también contribuirá, a su juicio, que la evolución de los costes laborales y las cotizaciones sociales no aumenten más que la inflación.
En términos de precios, el organismo no contempla ningún riesgo de inflación a largo plazo en un entorno de reducción de los precios del petróleo y caída de la demanda agregada, y estima que la inflación interanual cerrará el año en el 2,7 por ciento.
Sobre el sector exterior, prevé que se producirá una “ligera” contención del déficit de la balanza por cuenta corriente por el mayor aumento de las exportaciones de mercancías respecto a las importaciones, pese a la tendencia a la ralentización del sector exterior.
Finalmente, no descarta que el Banco Central Europeo pueda bajar todavía medio punto los tipos de interés desde la tasa actual del 3,25 por ciento, antes de llegar a tipos reales negativos y sin comprometer la cotización del euro, lo que contribuiría, a su vez, a consolidar la recuperación de los mercados de renta variable.