La doble lectura de la Contabilidad Trimestral

Autor: Julián Pérez García
Fuente: Nueva Economía- El Mundo

De acuerdo con el calendario oficial de publicaciones, el I.N.E. hizo públicas el pasado miércoles las primeras estimaciones de evolución de la economía española durante el primer trimestre del presente año 2001, y que, en términos generales, vienen a confirmar el diagnóstico de desaceleración del crecimiento económico que venía adelantándose por parte de la mayoría de los analistas de coyuntura.
En efecto, los datos de la Contabilidad Trimestral presentan un crecimiento del PIB real del 3,4%, lo que supone una desaceleración del 0,3% frente a los resultados de finales del pasado año. Analizando estas cifras por componentes de la demanda final serían, por este orden, la inversión en equipo, las exportaciones de bienes, y el gasto final privado, las que en mayor medida habrían visto frenados sus ritmos de crecimiento, llegando, incluso, a presentar valores negativos en el crecimiento interanual de la primera de ellas.
Ahora bien, si en lugar de manejar las tasas de crecimiento interanuales, utilizáramos los valores intertrimestrales, que son lo que habitualmente se analizan en el caso de Estados Unidos, y que nos dan una visión mucho más cercana a la situación coyuntural de cada trimestre, el diagnóstico de la economía española sería sensiblemente diferente.
Así, en términos intertrimestrales anualizados, que vienen a recoger el crecimiento que se alcanzaría si todos los trimestres se comportaran como el actual, el conjunto del PIB real presentaría una tasa del 3,1% frente al 2,9% de finales del pasado año, lo que podría interpretarse, con toda cautela exigida por la alta volatilidad de estas tasas, como un cambio en la tendencia de desaceleración que se vendría registrando desde finales del año 1999.
Bajo esta nueva óptica, las principales componentes del PIB presentarían tasas de crecimiento superiores a las del cuarto trimestre del pasado año, siendo especialmente relevante la aceleración en la inversión en bienes de equipo, con unos crecimientos más de cuatro puntos por encima del trimestre anterior, en las importaciones, con casi dos puntos de mayor crecimiento, y en el gasto privado, que estaría creciendo siete décimas más que en el cuarto trimestre del 2001.
Para poder entender esta aparente contradicción entre ambos análisis debemos tener en cuenta que, cuando se analizan las tasas interanuales, los resultados que obtenemos recogen el comportamiento promedio de los cuatro últimos trimestres y, en este caso, los datos del primer trimestre del año estarían influidos por los significativos descensos de actividad concentrados en la segunda mitad del pasado año.