El milagro de la expansión del pasado periodo, esto es de 2000 al 2007, es fruto de un modelo de crecimiento basado en fuertes dinámicas en sectores productivos intensivos en mano de obra. Sin embargo, el futuro de la economía española se presenta más incierto para la próxima década, esto es 2011-2020, descontando 2010 como año de transición para el empleo por el desfase de creación de puestos de trabajo que existe respecto al repunte efectivo del crecimiento, puesto que el motor de crecimiento, previsiblemente y aunque solo parcialmente podría desplazarse a un marco productivo en mayor medida vinculado a la innovación y al capital.