En las últimas semanas las noticias económicas no han sido tan malas como en otros meses. Por un lado, la economía alemana crece al 1% en términos interanuales, lo que favorece que la eurozona no entre en una recesión generalizada sin atisbos de mejora progresiva. Además, el Tribunal Constitucional alemán avala la participación de Alemania en el Fondo denominado MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad) que sirve de financiamiento para los euro-rescates y, por otro lado, la Fed actúa de manera expansiva.