sábado, 16 de diciembre de 2017

Noticias

Buscar

Restaurar

05 de diciembre de 2017

El Economista

El 'pinchazo' del gran comercio enturbia la campaña de Navidad

La tensión política y el retraso del frío merman el consumo interno
La facturación baja un 4,9% tras una reducción de las visitas comerciales

La desaceleración del consumo en España es ya una realidad. Las grandes superficies registraron el pasado mes de octubre una caída de las ventas del 4,9% respecto al mismo mes del año anterior, lo que supone no solo el mayor descenso desde agosto de 2013, de acuerdo con los datos del INE, sino que empaña además el inicio de la campaña de Navidad.


Aunque es cierto que, corregidos los efectos estacionales y de calendario, el descenso es menor, del 1,7%, en el sector admiten que la cifra es preocupante, porque se confirma que el consumo no muestra ya la misma fortaleza que en los últimos años, sobre todo tras el inicio de la recuperación económica. En octubre de año pasado, el crecimiento de las grandes superficies comerciales fue del 1,8%, pero en ese mismo mes de 2015 se elevó hasta un 9,6%, el repunte más alto de la serie histórica en estos últimos cuatro años. Confianza en el 'black friday'

A la espera de que se hagan públicos ahora los datos de noviembre, el sector confía en que se haya producido una mejora de las ventas, como consecuencia de la celebración del black friday, y evitar así un punto de inflexión en la demanda interna y la entrada en recesión.

De momento, la caída de octubre es la segunda que se produce desde el verano de 2014, aunque las circunstancias son radicalmente distintas. La anterior fue el pasado mes de febrero y se elevó hasta el 3,2%, pero porque el año anterior ese mes tuvo 29 días, es decir, uno más que este. De hecho, corregidos los efectos estacionales y del calendario, el descenso en el segundo mes del año fue de tan solo el 0,4%.

En octubre, la situación es más preocupante, porque el descenso de las ventas obedece a que se registró la mayor caída de los últimos dos años en el número de visitas a los centros comerciales, de un 3,2%, según el Índice ShopperTrak.

Aunque en el acumulado de los diez primeros meses del año se mantiene aún un crecimiento del 1,3%, parece así que los índices de confianza del consumidor se podrían estar reduciendo.

En Anged, la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución, que agrupa a compañías como El Corte Inglés, Carrefour, Eroski, Alcampo, Cortefiel, Media Markt, Leroy Merlin o Ikea, se muestran de momento prudentes e insisten en que para poder valorar los datos hay que esperar al cierre del año. Aunque la patronal mantiene así su objetivo de poder crecer un 3%, tal y como estaba previsto al inicio de 2017, fuentes del mercado sí que reconocen que el frenazo en las ventas obedece a varios factores que podrían influir de forma decisiva en esta recta final del ejercicio. El más importante, sin duda, es el de la caída en Cataluña. La tensión política como consecuencia del referéndum ilegal de independencia celebrado el pasado 1 de octubre y el hecho de que durante ese mes entrara en vigor la normativa que impide la apertura a partir de las nueve de la noche -una hora menos que hasta ahora- han provocado que las grandes superficies hayan reducido sus ventas en esta comunidad autónoma un 11,6% en el mes de octubre, según el Institut Català d'Estadística (Idescat).

Tanto en Cataluña como en España, la caída, en cualquier caso, es mayor entre las grandes superficies que en el pequeño comercio. A nivel nacional, las tiendas tradicionales registraron un descenso de las ventas en octubre del 0,6% -un 0,3% corregidos los efectos del calendario-, con lo que la caída media del comercio minorista se situó en el 1,2%. Al margen de Cataluña hay, no obstante, otros factores claves que explican esta caída. Uno de ellos es el retraso en la llegada del frío, que ha perjudicado las ventas del textil, y otro la desaceleración del consumo, en la que coinciden prácticamente todos los expertos.

Previsiones de ralentización

Desde Funcas, la Fundación de las Cajas de Ahorro, se señala así en uno de sus últimos informes que "aunque el proceso de recuperación continúa, el consumo privado ha empezado a perder dinamismo, fruto del menor poder adquisitivo de las rentas salariales". Funcas prevé que el consumo de los hogares pasaría de un crecimiento del 2,7% este año al 2,4% el año que viene.

Según Funcas, todo indica que el año que viene "las familias ajustarán sus decisiones de gasto, lo que repercutirá en el consumo privado y detendrá la caída de la tasa de ahorro". Y en la misma línea, BBVA Research advierte que "hay un avance algo más lento del consumo en las familias".

De acuerdo con el servicio de estudios del banco, "factores como el agotamiento de la demanda embalsada durante la crisis, el menor impacto de algunos vientos de cola (precio del petróleo, tipos de interés, impulso fiscal) o una tasa de ahorro de las familias en niveles bajos apuntan a que el avance de la demanda interna podría ser algo menos dinámico durante los siguientes meses".

Volver Subir

Otros proyectos de CEPREDE

Diseño Web: Banner Publicidad